El recorte del gasto de Fomento amenaza los planes de refinanciación de las empresas constructoras
El problema reside en que las entidades financieras llevan dos años refinanciando las deudas de los grupos de construcción. La gran mayoría de esos acuerdos se apoyaban en la caja que las empresas tenían previsto generar por la ejecución de su cartera de obra contratada.
'El recorte del presupuesto asumido por José Blanco va a dejar en papel mojado buena parte de los planes de negocio programados, con lo que los bancos podrían exigir nuevas garantías', advierte el responsable de uno de los bancos de negocio que ha participado en varias refinanciaciones de constructoras entre 2008 y 2009. Existen versiones menos negativas que apuntan a que 'las entidades no van a ser exigentes sobre el cumplimiento de las condiciones del préstamo siempre y cuando la empresa esté al corriente del servicio de la deuda'.
Las obras de Fomento se retrasarán al menos un año
El ministro de Fomento, José Blanco, anunció, el pasado miércoles en la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados, que el ajuste presupuestario retrasará un año las obras ya licitadas.
Blanco destacó que solo quedarán fuera del recorte las obras que puedan incluirse en el plan extraordinario de inversión público-privada de 17.000 millones de euros. Por ello, se pospondrán nuevas licitaciones, se demorarán los plazos, se suspenderán temporalmente actuaciones e incluso se anularán contratos en ejecución.
Blanco indicó que se va a dar preferencia a aquellas estructuras que sean necesarias, porque, según ha dicho, antes de 'construir más, debemos ser capaces de sacar mejor rendimiento a las que tenemos'. Aunque se van a priorizar las obras en ferrocarriles, en las tres formas de alta velocidad, línea convencional y mercancías, 'se tendrá en cuenta la colaboración público-privada para llevarlas adelante, lo mismo que las carreteras'.