Reinventarse o morir: la formación como un activo estratégico del cambio y una inversión rentable
La sociedad en general y, particularmente nuestro sector, está experimentando grandes cambios. Esto lleva a la Fundación a plantearse un nuevo modelo de actuación que se adapte mejor para afrontar las nuevas necesidades de las empresas y los trabajadores de la construcción.
En poco tiempo, hemos pasado de ser el sector que impulsaba la economía del país, a ser el más afectado por la crisis, con una elevada caída de empresas y pérdidas de puestos de trabajo, tanto por cuenta ajena como de autónomos. En la actualidad existe un alto índice de trabajadores en paro, algunos muy cualificados y otros con escasa cualificación, así como emprendedores que necesitan reorientar su actividad, y empresas que están atravesando situaciones críticas.
Son muchas las voces que afirman que hay que reinventarse, dando respuesta a los nuevos entornos que se están fraguando. Y para impulsarestos cambios que debemos acometer, la formación ha de jugar un papel primordial, que ayude a superar con éxito la transición en la que está inmersa nuestro sector. El futuro que nos espera tendrá rasgos característicos diferentes a los que hemos conocido en el pasado y, en consecuencia, nuestras soluciones formativas también deben evolucionar, con nuevos productos, metodologías de impartición, utilización de tecnologías, etc.
Aunque la coyuntura es delicada, tanto las empresas como los trabajadores siguen apostando por la formación como un activo estratégico del cambio, afortunadamente, cada vez más especializada y dirigida a las necesidades de cada negocio concreto. Es verdad que en algunos casos supone un sacrificio, pero todos somos conscientes de que se trata de una apuesta de futuro que constituye una inversión rentable.
¿Cuál es la respuesta de la Fundación Laboral de la Construcción ante este escenario cambiante? La Fundación, ante este nuevo reto y consciente de la importancia de avanzar hacia una sociedad más sostenible, apuesta por nuevas propuestas y mecanismos para optimizar el retorno de la inversión en formación, convencidos de que la formación es una herramienta eficaz para hacer frente a la crisis.
La Fundación pone a disposición del sector todo el conocimiento y la experiencia acumulada durante los últimos veinte años, en los que hemos ayudado a transformar el sector, conscientes de que la calidad en la formación repercute en beneficio de todos. Y ante el nuevo reto que nos plantea el actual escenario económico, hemos buscado nuevos enfoques que ayuden a mantener y aumentar la profesionalidad de nuestros trabajadores.
Así, apostamos por el factor humano como objetivo clave, con el apoyo de la tecnología y la innovación, para mejorar la competitividad de las empresas. Empresas cada vez más abiertas al exterior, que invierten en nuevos mercados en los que necesitan trasladar su cultura y el saber hacer de sus trabajadores. Trabajadores que demandan una mejor cualificación que les asegure su empleabilidad, cada vez más exigente y cambiante.
No basta con una sólida formación básica; cada vez se hace más necesario desarrollar un reciclaje durante toda la vida laboral, que nos permita adaptarnos a los cambios del mercado de trabajo, donde el conocimiento relevante y las competencias adaptadas a cada contexto van a permitir aprovechar las oportunidades que surjan. Reorientar perfiles profesionales, y por lo tanto adecuar la formación para fomentar empleo con perspectivas de futuro, es uno de nuestros principales objetivos. De ahí emana la apuesta de la Fundación por la orientación profesional, tanto para trabajadores desempleados como para ocupados, y la apuesta por la formación adaptada a cada empresa, a través de nuestros asesores de formación.
Para alcanzar estos retos, la Fundación Laboral de la Construcción ha puesto en marcha el Proyecto FOCO: un servicio –de Formación en Construcción- a empresas y trabajadores, que ofrece asesoramiento profesional experto para el diseño de nuevas soluciones formativas, adaptadas a la medida de cada realidad personal y empresarial. Planes individualizados que ponen al servicio de cada propuesta formativa nuestra capacidad como entidad paritaria del sector, así como nuestros recursos, tecnologías y metodologías flexibles, que acercan la formación al trabajador, combinando la utilización de centros de prácticas, formación mixta (presencia y teleformación), formación on line y soluciones flexibles, que abarcan videoconferencias, seminarios web o comunidades de aprendizaje, ofreciendo siempre la mejor solución para cada necesidad particular.
La cultura del 2.0, como no podía ser de otra manera, ha llegado a las empresas, y muy especialmente a las grandes. Por este motivo, la Fundación Laboral apuesta y quiere convertirse en el catalizador que potencie la utilización de estas nuevas herramientas, en procesos formativos que se acerquen al puesto de trabajo. El aprendizaje 2.0 es ya una realidad y saber explotarlo adecuadamente puede reportar grandes beneficios: a las grandes empresas, homogeneizando y garantizando la calidad de sus cursos en todo el mundo desde su departamento centralizado de Formación, y a las pymes, microempresas y autónomos, facilitando un acceso flexible, ágil y adaptado a sus necesidades conforme a su disponibilidad. Y por su parte, las comunidades de aprendizaje on line permiten un contacto directo de los trabajadores con colectivos de profesionales donde pueden interactuar, compartir experiencias, exponer reflexiones y, en definitiva, generar conocimiento entre profesionales y expertos en las diversas materias.
Para fomentar esta visión innovadora, la Fundación ha apostado por las más avanzadas tecnologías aplicadas a la formación, que permiten desde una rápida elaboración y edición de materiales impresos o multimedia, hasta la disponibilidad de Campus on line de aprendizaje de última generación, la realización de videoconferencias de alta calidad tanto en el aula como en el ordenador de cada alumno, o la generación de comunidades on line de aprendizaje, donde se podrá compendiar el saber de nuestro sector, convirtiéndose en punto de referencia del conocimiento para nuestros trabajadores y lugar donde reciclar sus competencias.
Estas herramientas, combinadas con el diseño de nuevas estrategias metodológicas y la apuesta por la calidad de todos nuestros profesionales, nos permiten llegar a cualquier país en los que las empresas españolas están realizando proyectos internacionales, o a cualquier rincónde nuestro país, proporcionando formación del máximo nivel. La cultura formativa generada durante todos estos años entre empresarios y trabajadores puede trasladarse a otros países y difundirse con mayor intensidad en todo nuestro territorio, y enriquecerse gracias a los conocimientos compartidos y las experiencias de colectivos que hasta ahora encontraban barreras a su desarrollo profesional. Las aportaciones
de todos nos ayudarán a configurar soluciones globales a partir de la puesta en valor de la inteligencia social de nuestro sector.
En definitiva, la Fundación se ha adaptado a los nuevos tiempos a través de un departamento que gestiona planes de formación integral de empresas, que demandan propuestas formativas específicas, adaptadas a su tipología, tamaño, cultura y circunstancias, con cobertura de ámbito nacional e internacional. La posibilidad de centralización de planes de formación permite, además, coordinar las distintas delegaciones con un único interlocutor, una mayor homogeneidad de criterios en todas las gestiones, bonificaciones, tareas de seguimiento de las acciones formativas y, en consecuencia, la optimización de recursos.
En nuestro afán de ofertar el mejor servicio, estamos alcanzando acuerdos con universidades, asociaciones profesionales, asociaciones empresariales y expertos, que nos permiten diseñar los mejores productos y los que más se adaptan a las necesidades formativas de nuestro sector.
Más información sobre este servicio en nuestra web: www.cursosenconstruccion.com/wps/portal/empresas