Las grandes constructoras españolas trasladan su rivalidad a Europa
Tres compañías, Ferrovial, Sacyr Vallehermoso y OHL, dependen especialmente de Europa, donde consiguen el 30%, el 19,2% y el 17,9%, respectivamente, de sus ingresos. No obstante, todas buscan diversificarse para reducir su dependencia de un negocio tan cíclico como el constructor. De hecho, en los últimos dos años, la actividad tradicional ha pasado de representar la mayoría de los ingresos a menos de la mitad.
Ferrovial, la más europea del sector, basa su estrategia en la licitación selectiva en países estables y en los proyectos que le permitan crecer en el negocio de las concesiones: la renovación y mantenimiento de tres líneas del metro de Londres durante 30 años (el mayor contrato de este tipo en el mundo), la gestión de los aeropuertos de Bristol y Belfast, y la concesión de la primera autopista gestionada por iniciativa privada en Irlanda.
El objetivo de Sacyr Vallehermoso, en cambio, es convertirse en un grupo de referencia del sur de Europa. Presente en Portugal desde 1998, cuando adquirió el 27% de la constructora portuguesa Somague, en los últimos dos años ha triplicado su volumen de negocio en este mercado. Participa en Italia en la construcción del tren de Palermo a Orleáns y en las obras de mejora de la carretera Cesana-Claviere; y en Bulgaria, tiene la concesión para construir y explotar la autopista Automagistrala Trakia, de 443 kilómetros, que cruzará el país por el sur.
OHL concentra toda su actividad europea en los países del Este. El grupo prepara ofertas para competir por la concesión de autopistas alemanas, concursos de hospitales en Italia y el metro de Atenas (Grecia).
La estrategia de ACS se centra en los mercados de concesiones y servicios de Europa Occidental, que representa un 47% de sus ventas. En Portugal, ACS es la mayor compañía en servicios medioambientales; en Reino Unido, se concentra en la gestión de residuos y las concesiones de autopistas; en Francia, se ha adjudicado la construcción y operación durante cincuenta años del eje de conexión ferroviario España-Francia; mientras que en Noruega es proveedor de la petrolera Statoil.
FCC también ha apostado por los países más desarrollados de Europa, donde mantiene la misma estrategia de diversificación que en España, con una fuerte presencia en construcción y servicios urbanos, y una clara apuesta por el handling aeroportuario.
Acciona, la que menos negocio cosecha en Europa, está presente en Reino Unido y Alemania, y se ha hecho con la gestión de los aeropuertos alemanes de Francfort y Berlín-Tegel. En Polonia desarrolla una fuerte actividad constructora a través de su filial Mostostal.
Fuente informativa: Expansión.