Aumenta el desempleo y disminuye la afiliación a la Seguridad Social en el sector de la construcción
El dato de la construcción es peor de lo que parece, ya que marzo es un mes en el que tradicionalmente se activaba una importante cantidad de obras a causa de una meteorología más benigna. A finales de marzo, el paro en el sector alcanzó a 762.528 personas, situándose en cifras similares a las registradas en junio de 2009 y más que triplica las existentes al inicio de la crisis. No hay visos de que la crisis sectorial vea el final del túnel, debido a que los dos grandes subsectores no consiguen recuperar cotas mayores de actividad. Ni la vivienda nueva, en la que no se detectan aún nuevas promociones y persisten los problemas de escasez y encarecimiento de la financiación -tanto para promotores como para compradores-, ni la obra civil, lastrada por la singular caída de la actividad -fruto de los severos recortes a causa de la consolidación fiscal y de la práctica desaparición de la licitación pública-, parecen vislumbrar posibilidades de que, a corto plazo, se den condiciones de actividad que posibiliten la creación de empleo nuevo.
En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, si bien en el conjunto nacional ésta ha crecido levemente, a causa del aumento detectado del traspaso de trabajadores por cuenta ajena a esta modalidad, en la construcción ha descendido de nuevo el número de afiliados. En lo que respecta al régimen general, el sector ha sufrido una nueva caída de afiliación -de un 0,3% sobre el dato registrado el pasado febrero-, que deja el número de afiliados sectoriales en 1.014.437 personas. La construcción ha perdido 29.908 afiliados a este régimen desde diciembre de 2010, y 810.604, desde marzo de 2008. Con descensos continuados mes a mes desde julio de 2010, en marzo se ha quebrado de nuevo la tímida y efímera recuperación de febrero de este año (+1,1%).
El comportamiento de la afiliación sectorial al régimen de autónomos ha sido menos negativo. La construcción sólo perdió en marzo pasado 168 afiliados a este régimen, aunque desde diciembre del pasado año 2010 ha perdido casi 8.400 afiliados. Si bien la caída de marzo ha sido poco relevante, se mantiene la tendencia a perder afiliados constatada ininterrumpidamente, mes tras mes, desde diciembre de 2007.
Que el paro general, y en particular el que afecta a la construcción, se sitúe aún en niveles de evolución similares a los registrados en 2010, muestra, sin duda, que no habrá caídas significativas de los altos niveles de paro existentes mientras el PIB no consolide crecimientos interanuales cercanos al 3%.
Reacciones de los sindicatos del sector
Ante las cifras publicadas por el INE, el secretario general de Fecoma-CCOO, Fernando Serrano, ha declarado que “es necesario que se produzca una reunión urgente del Ejecutivo con todos los agentes sociales del sector (y no sólo con los empresarios), que somos quienes, realmente, conocemos la problemática del sector y estamos en condiciones de realizar propuestas eficaces para poner freno a esta sangría”.
Para Fecoma-CCOO, la crisis en la construcción aún no ha tocado fondo y “tal y como está avanzando la situación, todo parece demostrar que vamos de mal en peor. Es muy probable que, en pocos meses, el desempleo en la construcción supere las cifras de 800.000 parados y pueda llegar al final de este año al millón de personas”.
Serrano, añade que “esta situación es inadmisible ya que, en contra de todos los pronósticos del Gobierno, que aseguraban que en los próximos meses nuestros sectores comenzarían a experimentar una recuperación, las cifras siguen subiendo mes a mes. Lo peor de todo, es que las víctimas de la mala gestión del Ejecutivo están siendo los miles de trabajadores y trabajadoras de la construcción, que no ven de ninguna manera salida a esta situación”.
Por su parte, MCA-UGT reclama al Ejecutivo un Plan de Rehabilitación de viviendas como única fórmula de creación de empleo masivo en la construcción. Asimismo, como medidas impulsoras de la creación de empleo, la federación sindical propone: el incremento de la construcción de viviendas de promoción pública, el impulso de la edificación no residencial (como hospitales y colegios entre otros), la formación y recualificación de los trabajadores del sector, la jubilación a los 60 años para los trabajadores de la construcción, el cambio de modelo de crecimiento económico y una nueva política industrial, así como planes de competitividad para sectores estratégicos.
Fuente informativa: Fecoma-CCOO, MCA-UGT y elaboración propia.