La construcción española necesita invertir casi 2.000 millones más en innovación hasta 2030
Santander acogió, del 1 al 5 de junio, el I Congreso de Innovación en Construcción, Edificación, Infraestructuras y Concesiones (IC2) que reunió a más de 600 expertos para fijar la hoja de ruta de la innovación y la digitalización en el sector
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Inauguración del IC2, en el Palacio de la Magdalena, en Santander. -
Foto de familia, asistentes al I Congreso de Innovación en Construcción, Edificación, Infraestructuras y Concesiones. -
Cartel oficial del congreso con Chile como país invitado, destacando el desglose de las áreas con mayor déficit inversor, como materiales y digitalización.
El Palacio de la Magdalena de Santander acogió entre el 1 y el 5 de junio el I Congreso de Innovación en Construcción, Edificación, Infraestructuras y Concesiones (IC2), el primer encuentro internacional celebrado en España en torno a la transformación tecnológica y digital del sector. El congreso, organizado por la Plataforma Tecnológica Española de la Construcción (PTEC), la Universidad de Cantabria y la Red de Clústeres de la Construcción, reunió a más de 600 expertos nacionales e internacionales y contó con Chile como país invitado, impulsando la cooperación con Latinoamérica. Entre las autoridades procedentes de este país, asistió la ministra de Energía del Gobierno chileno, Ximena Rincón.
El eje central del encuentro fue la presentación del informe "I+D en construcción: brecha inversora en España", que cuantifica por primera vez el déficit inversor de la construcción española en I+D+i. Según el estudio, el sector debería invertir 1.942,7 millones de euros en innovación entre 2026 y 2030 para equipararse a la media empresarial española y hacer frente a dos de sus principales retos estructurales: la falta de vivienda y el deterioro de las infraestructuras. El esfuerzo adicional anual se cifra en 485,7 millones de euros, cifra que podría superar los 2.730 millones en un escenario de convergencia más exigente.
Materiales, digitalización y mano de obra, las áreas con mayor déficit
El informe desglosa las principales áreas de inversión deficitaria. La innovación en materiales encabeza la lista, con una necesidad de 170 millones adicionales al año. Le siguen la industrialización y digitalización de procesos (146 millones anuales) y la formación y captación de mano de obra (121 millones). La mejora en certificaciones y ensayos para elevar los estándares de calidad y sostenibilidad requeriría otros 49 millones anuales.
La escasez de mano de obra cualificada centró buena parte del debate entre los expertos reunidos en Santander. Los participantes, entre los que destacaron representantes institucionales del Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de Santander, la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) y la CEOE; coincidieron en señalarla como uno de los principales cuellos de botella del sector en un momento en que la demanda de obra nueva y la renovación de infraestructuras exigen una capacidad productiva creciente. El informe apunta entre los factores que han frenado la inversión en los últimos años la inflación, la escasez de materiales y el aumento de los costes energéticos.
Colaboración público-privada como condición necesaria
El informe sitúa el PERTE (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica) de construcción industrializada, dotado con 1.300 millones de euros a diez años, como una "palanca con capacidad tractora", aunque "insuficiente por sí sola para cubrir el déficit total identificado". El congreso subrayó a lo largo de sus cinco jornadas que la colaboración entre el sector público y el privado es "condición necesaria para que la transformación sea real y sostenida".
El IC2 se plantea como cita periódica de referencia para el sector, en un momento en que la construcción crece en ocupación y en actividad, pero sigue invirtiendo en I+D+i por debajo de su peso en la economía española.