900 11 21 21

L-J 9:00 - 19:00
V 9:00 - 15:00

Artículo de Ignacio Mulas sobre las carencias del sistema de financiación privada de infraestructuras

"En casa del herrero, cuchillo de palo", publicado en Capitalmadrid.com

Sector New
Fuente - Capitalmadrid.com

España cuenta todavía con el grupo de empresas concesionarias más relevantes a nivel mundial. Lideran las operaciones de concesiones de infraestructuras, siendo titulares de algunas de las más importantes y espectaculares del mundo, en todo tipo de países y con todo tipo de financiación, superando siempre los obstáculos derivados de la cada vez más fuerte competencia de las empresas de otros países, las duras condiciones actuales de los mercados financieros, los condicionantes políticos locales y los distintos sistemas normativos nacionales que rigen estas operaciones.

Sin embargo, en casa del herrero, cuchillo de palo. En España el mercado de concesiones languidece y se reduce año tras año desde 2007. Ni las expectativas creadas con mayor o menor fundamento por los planes de creación de infraestructuras por sistemas concesionales anunciados por los últimos gobiernos, ni la incierta evolución del marco normativo, contable y legal que le afecta, ni la incapacidad de las administraciones y las empresas implicadas para solucionar los problemas derivados de la defectuosa concepción de los contratos de algunas autopistas de peaje en riesgo de quiebra actualmente, permiten vislumbrar a corto plazo otra cosa que el irremediable ocaso en su propia casa de esta actividad que tanto han contribuido en el pasado reciente y está colaborando ahora todavía fuera de nuestra fronteras a mantener el liderazgo y la excelencia de este sector empresarial.

Necesitamos que el mercado concesional funcione y funcione bien. En la actual coyuntura de estrecheces presupuestarias, va a ser imposible en muchos años derivar fondos públicos para construir u operar las infraestructuras que el país aún necesita. Porque contra lo que se viene intentando fijar en la opinión pública, ni está todo hecho en todos los campos, ni lo existente se conserva solo. Tampoco ahora es posible mantener opciones antes tan alabadas, como el peaje en sombra y el pago aplazado (sea por el método que sea). Estamos en una economía de guerra.

Menos del 1,8%

Según la última actualización del Plan de Estabilidad del Reino de España, la inversión pública española en relación a su PIB -de la que la destinada a infraestructuras es aproximadamente la mitad- se irá reduciendo inexorablemente en éste y en los próximos años. Del 3,8% de 2010 pasamos al 2,8% en 2011 y al 1,5% en 2012, que se prevé sea el porcentaje anual hasta 2015. Por lo tanto es evidente que en los próximos años el Estado no podrá invertir y que bastante tendrá con poder atender los compromisos asumidos o heredados. Si además se quieren poner en marcha planes como el PITVI y activar nuevos yacimientos de ingresos, no habrá más remedio que potenciar el sistema concesional para todo aquello que sea susceptible de ser tarificado y de ser financiado por el sector privado, porque un objetivo prioritario ahora es no solo invertir lo necesario, sino recuperar en plazo razonable lo invertido.

El Estado va a necesitar, y de qué modo, financiación privada para invertir en los próximos años, incluso aunque solo sea para lo imprescindible. Sin embargo la evolución de las licitaciones de concesiones en España es decepcionante. Lo licitado en 2011 (5.558 millones de euros) cayó por debajo de la cifra registrada en 2003 (5.722 millones) y representó un 48% menos que lo licitado en 2010. Mediado ya este año 2012, la licitación de concesiones no muestra síntomas de recuperación sino, por el contrario, de parálisis. Además de las causas políticas coyunturales -el reciente cambio de gobierno de resultas de las últimas elecciones generales- se están dando causas estructurales, debido a la incapacidad de las administraciones de establecer reglas de juego sólidas, razonables y con vocación de permanencia.

No se ha avanzado en la resolución de las carencias o errores del actual sistema de regulación de la financiación privada, ni se ha superado la desconfianza de los mercados financieros. No se ha dotado a nuestro marco regulatorio de la necesaria legislación en este ámbito, que debe incluir la posibilidad de que las empresas concesionarias puedan acudir, más allá de las instituciones financieras clásicas ahora con sus propios problemas, a otros instrumentos financieros cada vez más usado en el mundo, como son los fondos internacionales de pensiones o los de seguros.

Project bons

No se ha explorado la implantación de principal vehículo de inversión privada en infraestructuras, los projects bons, de los que en 2011 la UE puso en marcha la "Iniciativa Europea de Bonos de Proyecto 2020", basada en el establecimiento de mecanismos de distribución de riesgos entre la Comisión y el BEI, pudiendo participar cualquier entidad financiera que lo desee. La UE definirá las condiciones para que un proyecto sea elegido y ayudará a diseñar la mejor financiación en base a posibles sinergias entre los distintos instrumentos de financiación disponibles.

La economía española no puede renunciar, so pena de hacerlo a la competitividad y a la perentoria necesidad de crear empleo, al necesario esfuerzo inversor en creación y mantenimiento de infraestructuras. Para ello hay que solucionar y encauzar temas cruciales como son la solución de las carencias e ineficiencias del marco normativo actual, un reparto de riesgos equilibrado y estable y una definición justa de los límites de la responsabilidad patrimonial de la administración concedente, entre otros.

El principal es crear -o recrear- un marco normativo fiable y, sobre todo, estable, que devuelva la confianza a las instituciones de crédito. Es una triste paradoja que el país cuyas empresas vienen dominando el mercado mundial de concesiones, vean peligrar en su país no solo el futuro de nuevas concesiones, sino la viabilidad de muchas de las existentes por la inseguridad que trasmite a los posibles financiadores un marco normativo que es ineficiente, poco fiable y sobre todo, inestable porque cambia cada poco sorpresivamente.

La financiación de infraestructuras es un negocio a largo plazo y no puede estar dependiendo de cambios cada legislatura en su marco normativo ni de promesas de regulación que se pierden en los vericuetos de interminables negociaciones entre partidos políticos, demorando su puesta en marcha sine die. Es el caso de la famosa ley de captación de financiación que, como algunas proezas sexuales, todo el mundo habla de ella, pero nadie la ha visto. Sería catastrófico que nuestros reguladores hiciera buena la famosa boutade de Fred Astaire: "Si cometes suficientes errores, lo considerarán estilo". Hasta ahora a estilo no les gana nadie.

Subscribe free to our weekly newsletters .

=

CLÁUSULA DE PROTECCIÓN DE DATOS:

  • Responsable del tratamiento: FUNDACIÓN LABORAL DE LA CONSTRUCCIÓN.
  • Finalidad del tratamiento: mantener al usuario informado sobre la actualidad de la FUNDACIÓN LABORAL DE LA CONSTRUCCIÓN y del sector de la construcción.
  • Legitimación: consentimiento del interesado.
  • Destinatarios: Sus datos no van a ser cedidos a terceros, salvo que exista una obligación legal. Sólo podrán ser tratados por colaboradores de la FUNDACIÓN LABORAL DE LA CONSTRUCCIÓN para la gestión de sus sitios web.
  • Derechos de los usuarios: ejercicio gratuito de derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación del tratamiento y portabilidad de los datos tal y como se describe en la información adicional. Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en el siguiente enlace.

He leído y acepto la política de protección de datos.

For not receive the newsletter you can unsubscribe HERE