España dice adiós a las inversiones meteóricas de particulares en el ladrillo
Comprar una vivienda y venderla en un plazo de poco más de un año obteniendo una revalorización de hasta un 17,5% podría ser considerada la máxima expresión del 'boom' inmobiliario. O, si se prefiere un término más popular, el más claro ejemplo de 'pelotazo inmobiliario' que puede dar un particular.
Muchos son los españoles que durante los últimos años han disfrutado de esta gratificante experiencia (sobre todo de cara a su bolsillo). Pero esta estampa, tan cotidiana hasta la fecha en el mercado inmobiliario de nuestro país, especialmente en determinadas ciudades como Madrid, podría estar en vías de extinción.
La previsión de una subida de los precios de las casas inferior a dos dígitos para 2005 ha puesto en alerta a este tipo de inversores: los más precavidos hace ya unos meses que empezaron a descartar la vivienda con vistas a obtener rápidas y cuantiosas revalorizaciones. «Desde hace poco menos de un año se viene notando la desaparición del mercado de particulares que compraban para hacer mucho dinero en poco tiempo. De hecho, el porcentaje de casas que se vende rápidamente en las promociones nuevas con vistas a una segunda transmisión inmediata ha disminuido drásticamente», expone Javier Sierra, presidente de Re/Max España.
¿Qué motivos han llevado a la salida del mercado de estos inversores y cuál es la nueva coyuntura del negocio inmobiliario particular? Según considera, por ejemplo, Guillermo Chicote Estruch, presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), «la compra de vivienda como inversión, y especialmente como inversión rápida, se da fundamentalmente en Madrid. No es habitual en todos los mercados»,.
Pese a todo este panorama, las consecuencias para el sector inmobiliario no serán en absoluto dramáticas. Esta situación es «fruto de una lógica y previsible evolución», dice José Manuel Galindo, secretario general de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima). Incluso los particulares o inversores que se vean atrapados pueden encontrar salidas alternativas, según expertos consultados.
Fuente informativa: El Mundo.