La construcción y la distribución de energía, claves para los objetivos de la UE en protección medioambiental
Lücke insistió en la idea de que la Comisión Europea 'ha captado bien el mensaje', ya que es de dominio público que para lograr estos objetivos hay que vigilar el parque de edificios, 'porque consumen una alta cantidad de energía'. Por ello, remarcó que la dependencia energética de los edificios es muy elevada y por ello habría que ahorrar los recursos, que son escasos, porque si esto no sucede, se llegaría a depender de forma total de la energía exterior, lo cual es 'terrible'.
Así, inidicó que para lograr este horizonte hay que 'trabajar en políticas energéticas'. En esta línea recordó que el pasado año se creó una directiva, que obligaba a los propietarios de las viviendas a revisar el consumo de energía primaria. En su opinión 'hay que hacer mucho más, y no obligar, sino promover incentivos', recalcó Lücke, al explicar que es muy difícil concienciar a los propietarios sobre este ahorro, y que una forma para poder lograrlo sería 'incentivar este cambio a la eficiencia'. Asimismo, destacó que para reducir la demanda de calefacción en los edificios habría que invertir en 'mejoras en la piel del edificio'.
Nuevas tecnologías
De cara a los próximos años, las mejoras que se prevén para los edificios con el objetivo de reducir el consumo de energía se orientan a la instalación de calderas de condensación, que ya son obligatorias en Reino Unido, y que suponen el 70% de las calderas en Alemania.
En España, la cifra llega al 25%, y se espera que en los próximos diez años se aumente en gran medida, cuando los precios se reduzcan y así 'la revolución continúe', señaló Lücke.
Finalmente, indicó que las instalaciones de última tecnología en Alemania suponen el 13%, algo que Lücke ha tildado de ser 'poco'. Así, ha indicado que si se intercambiaran las calderas por las de última generación, se ahorraría un 15% de energía, una situación que también se daría en España.
Fuente informativa: La Vanguardia.