Los constructores piden al Gobierno una serie de medidas de apoyo al sector para la presidencia española de la UE
El 1 de enero de este nuevo año España asumió la presidencia de la UE por cuarta vez desde su ingreso. La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha hecho llegar al Gobierno, a través de la CEOE, las prioridades que el sector considera que se deberían defender durante esta presidencia.
Entre las más relevantes destacan: un mayor impulso a la Red Transeuropea de Transporte; la aplicación de unos estándares adecuados a las infraestructuras de transporte, de modo que se armonicen progresivamente sus dimensiones técnicas en todo el territorio de la Unión; avanzar con decisión en la creación de un marco específico que desarrolle la interconexión entre todos los medios de transporte; abordar la cuestión del ahorro y la eficiencia energética en los edificios; avanzar con mayor decisión en la puesta en marcha de los instrumentos que permitan el “pago por uso” de cuantas infraestructuras sean susceptibles de ello, de acuerdo con la Directiva relativa a la aplicación de gravámenes a los vehículos pesados de transporte de mercancías por la utilización de determinadas infraestructuras; y por último, pero de enorme importancia para todo el sector, tanto para las empresas que trabajan regularmente con clientes públicos como con privados, sacar adelante la revisión de la Directiva sobre la lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales.
La CNC considera urgente apoyar la aceleración de aquellos proyectos que dentro de la Red Transeuropea de Transporte se han considerado prioritarios y que afectan a nuestro país, como es el caso de los afectos a la permeabilidad de los Pirineos, los relacionados con las “autopistas del mar” y la puesta en marcha de nuevos proyectos de importancia para España, como es el corredor ferroviario mediterráneo. También apuesta por incrementar el recurso a fórmulas de financiación extrapresupuestarias complementarias ante las actuales restricciones presupuestarias.
Avanzar en el ahorro y la eficiencia energética afecta al sector sobre todo en el ámbito de la construcción y rehabilitación de edificios. La CNC cree que un factor clave para el progreso de la construcción es actuar en el ámbito de la rehabilitación por medio de normativas e incentivos específicos que, además, permitirían relanzar a corto plazo esta actividad, tan maltrecha con la crisis.
También tiene que ver con el apoyo a la lucha contra la contaminación y la mejora del medio avanzar en la puesta en marcha de la Directiva sobre el pago por uso, especialmente en relación a los vehículos pesados, de modo que el transporte de mercancías por carretera pueda internalizar no sólo los costes asociados a la construcción y explotación de las grandes vías, sino recuperar los crecientes costes derivados de los efectos negativos medioambientales.
Por último, la CNC está convencida de que hay una cuestión que está creando una situación angustiosa de asfixia a las empresas en general y con carácter muy especial a las del sector: la morosidad en los pagos por parte de los clientes públicos y privados, que no sólo dificulta el desarrollo empresarial afectando a los resultados, la permanencia de las empresas y tiene efectos nocivos en el empleo, sino que generan distorsiones en la competencia reduciendo los intercambios transfronterizos. Para la CNC, “la Presidencia española tiene una ocasión inmejorable para acelerar la revisión de la Directiva 2000/35/CE, para favorecer la liquidez de las empresas europeas y, en especial, la de las españolas”.
Fuente informativa: elaboración propia.