Los constructores piden una mayor colaboración entre Economía y Fomento para impulsar la obra pública
A tenor de estos datos crece la preocupación entre los empresarios del sector. Así, esta semana el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Juan Lazcano, ha declarado en El Mundo que “las obras en ejecución se agotan y la carga de trabajo para los próximos años no está garantizada a la vista de la evolución en los últimos meses”.
En contraposición a los datos de la licitación de obra pública, están las inversiones promovidas por los Gobiernos autonómicos, que han caído mucho menos, un 7%, hasta los 10.390,7 millones. Mientras que los ayuntamientos aumentaron las suyas un 69,8% al alcanzar los 13.809,5 millones. Este impulso se debe a los 8.000 millones de euros que las corporaciones locales recibieron del Gobierno central a través del fondo de inversión municipal.
El principal organismo licitador del Gobierno, el Ministerio de Fomento, recortó un 46,7% el importe de las obras sacadas a concurso entre enero y octubre (5.555,3 millones), en tanto que el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, licitó un 20,4% más que un año antes (1.183,6 millones).
“Si no hay expectativas, las empresas tendrán que replantearse la planificación de su cartera, lo que implica un ajuste de su dimensión con las consiguientes repercusiones en el empleo”, añade Lazcano.
Según publica El Mundo, el Ministerio de Fomento mantendrá en 2010 el presupuesto destinado al desarrollo de infraestructuras de estos últimos años: 19.000 millones de euros, pero un 95% ya se encuentra comprometido para la ejecución de los proyectos adjudicados en años anteriores.
El sector depositó su confianza en el plan de infraestructuras extraordinario anunciado por el ministro de Fomento, José Blanco, que suponía una inversión de 15.000 millones de euros. Sin embargo, el Ministerio de Economía y Hacienda aún no ha dado su beneplácito al plan de Blanco. Esta circunstancia ha sido criticada por el presidente de la CNC, quien asegura que “es incomprensible la falta de liderazgo del Ministerio de Economía para resolver esta situación” y agrega que es fundamental que Economía defina una fórmula que permita impulsar la obra pública sin poner en riesgo las arcas del Estado.