Bruselas empeora las previsiones económicas de España y apunta al peso del ladrillo como una de las razones del atraso
La economía española atraviesa una recesión 'menos profunda que la media europea pero más larga', ha explicado el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, que también ha advertido de que la factura de la crisis en términos de paro será mayor para España.
Las razones del retraso de España hay que buscarlas, según Bruselas, en la lentitud que está mostrando la economía española para absorber 'el ajuste de los desequilibrios acumulados durante los últimos diez años'. De este modo, se apunta al excesivo peso del ladrillo, el elevado endeudamiento de los hogares, déficit y una alta dependencia de la financiación exterior, como causas.
Una situación que, tal y como añade el Ejecutivo Comunitario, se verá agravada a lo largo del presente ejercicio por la aceleración en la destrucción de empleo que ha tenido lugar durante la primera mitad del año y que se traducirá en un mayor recorte del consumo, el gasto privado y la inversión. A este respecto, Almunia ha precisado que el efecto de la caída de la actividad en el empleo -que tiene un retardo de entre tres y cuatro trimestres- será más negativo en España.
En el ámbito de la inversión, los analistas comunitarios dejan claro que el ajuste en el sector de la vivienda continuará al ritmo actual, pero son algo más optimistas respecto a la inversión en equipo, cuya caída podría ralentizarse en el segundo semestre.
Deterioro de la demanda interna
Asimismo, la demanda interna restará al crecimiento del PIB más de 6,5 puntos porcentuales. Asimismo, a final de año, la inflación interanual en España rondará el 0%, frente al 0,4% de media previsto para los países del euro.
Las nuevas cifras de Bruselas para España suponen una revisión a la baja de medio punto respecto a las anteriores estimaciones publicadas en mayo (-3,2%) y son ligeramente peores que las que maneja el Gobierno (que prevé una caída del PIB del 3,6% en 2009).
En contraste, el Ejecutivo comunitario revisó al alza las previsiones de crecimiento para Francia (que se contraerá un 2,1% en lugar del 3% estimado en mayo) y Alemania (5,1% en lugar del 5,4%), que salieron de la recesión durante el segundo trimestre del año.
Fuente informativa: El País.