El Consejo de Ministros aprueba el Plan de Vivienda 2005-2008
Los objetivos básicos se centran en fomentar el alquiler de viviendas al tiempo que se persigue incrementar el parque de viviendas protegidas. El plan permitirá poner a disposición de los ciudadanos 176.000 viviendas en alquiler durante los cuatro años de duración del mismo, lo que significa multiplicar por ocho el número que preveía el anterior Plan de Vivienda.
La calidad, sostenibilidad y accesibilidad son otros de los ejes que conforman el Plan de Vivienda 2005-2008, para lo que se fomentará la rehabilitación de zonas degradadas y la remodelación de barrios. El objetivo es recuperar los centros de las ciudades o los barrios más degradados, ayudar a la rehabilitación de los centros históricos, edificios y viviendas para mejorar la seguridad y facilitar el ahorro energético.
Los polémicos 'minipisos'
Los jóvenes, que constituyen el 80% de los demandantes de vivienda, son el colectivo hacia el que se dirigen los mayores esfuerzos del Plan de Vivienda. El Plan establece un nuevo tipo de vivienda joven en arrendamiento que puede oscilar entre 30 y 45 metros cuadrados útiles. Otros beneficiarios prioritarios son las personas con discapacidad y sus familias, los mayores, las familias monoparentales y las numerosas, las víctimas de la violencia de género o el terrorismo y otros colectivos en situación o riesgo de exclusión social.
El Plan también contempla que puedan beneficiarse del mismo las personas con rentas medias, que hasta ahora estaban excluidas de tener una vivienda protegida y tampoco podían adquirir una vivienda en el mercado libre. Para ello se crea un nuevo tipo de vivienda protegida, la de precio concertado, tanto para alquiler como para compra.
El Gobierno busca la creación de un parque de viviendas protegidas estable que permita el acceso a la mayor parte posible de ciudadanos al tiempo que se dificulta el fraude en la transmisión de estas viviendas. Por eso el plazo de protección se extiende a lo largo de toda la vida útil, con un mínimo de 30 años. El Plan establece que, pasados 10 años, la vivienda se puede vender a terceros en determinadas condiciones. El plan estipula que el precio máximo al que se podrá trasmitir la vivienda será el de adquisición, actualizado por la inflación, y multiplicado por un coeficiente que determinarán las Comunidades Autónomas. Los vendedores no tendrán que devolver las ayudas como ocurría hasta ahora.
Descárgate el borrador del Plan de Vivienda aprobado el pasado viernes.
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