El éxodo de las constructoras en su apogeo: contratan ya cinco veces más obra en el exterior que en España
Fomento ha reducido su oferta de obras en un 70% en lo que va de año, acumulando seis años de descensos
El éxodo de las constructoras y empresas de ingeniería civil españolas están alcanzando tintes épicos. La sangría del mercado doméstico es de tal calibre que la opción de salir al exterior emerge como la única palanca para asegurar su actividad. Las constructoras españolas han logrado contratos de obras internacionales por importe de 32.822 millones de euros en lo que va de año, una verdadera cifra "récord" que supera en un 40% a la de 23.400 millones registrada en todo 2012, según adelantaba la ministra de Fomento, Ana Pastor. Para poner en perspectiva esa cifra es conveniente compararla con la inversión pública total licitada en el mercado doméstico, que hasta octubre se situó en 7.200 millones, según los datos que elabora la patronal Seopán. Es decir, que la contratación exterior del sector es cinco veces superior a la licitación de obra de todas las administraciones públicas del país.
Es previsible, además, que el próximo año se acentúe la dependencia del negocio exterior. Las administraciones tienen ante sí otro duro ejercicio de reducción del déficit, que volverá a sacrificar la política de inversiones, con lo cual sólo es esperable una reducción de la contratación. Al mismo tiempo, las constructoras están cogiendo velocidad de crucero en su aventura exterior, a la vez que empiezan a rentabilizar vía contratos la infraestructura creada en los cinco continentes.
Ese esfuerzo exportador se suma a la relevante posición que desde hace décadas mantienen los grupos de concesiones y construcción en el ámbito de la ejecución y explotación de infraestructuras. Seis de las diez principales empresas en gestión de infraestructuras de transporte del mundo son españolas y el 37% de las principales concesiones de transportes las gestionan firmas españolas en Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, Asia y África.
Apoyo comercial
El Ministerio que dirige Ana Pastor conoce este potencial y ha optado por centrar sus esfuerzos en respaldar comercial e institucionalmente la ofensiva exportadora española. Los proyectos internacionales liderados por firmas españolas que sirven de bandera a esa estrategia comercial son el AVE entre Ankara y Estambul, el Proyecto Marmaray, también en Turquía, el AVE que unirá las ciudades de Medina y La Meca, que lleva a cabo un consorcio hispano-saudí, y la construcción de las nuevas esclusas del canal de Panamá, "la obra de ingeniería civil más importante del mundo en estos momentos", según el Ministerio.
A falta de dinero para acometer el plan de infraestructuras presentado por el propio Gobierno hace unos meses y sin rastro del impulso a la inversión público-privada, la estrategia de Fomento quiere pivotar sobre otros aspectos, como la estrategia logística para la competitividad, punto en el que el Gobierno reivindica la importancia de contar con un sistema logístico eficiente para que los sectores industriales puedan competir con éxito en el exterior.
El Gobierno trabaja en la mejora de la logística, con una planificación en la que prime la intermodalidad y conecte los principales puertos y aeropuertos a través de líneas ferroviarias y carreteras, para llegar a los centros de producción y logísticos, parques empresariales, entre otros. En esta línea, el Ministerio ha creado una unidad logística para reforzar los mecanismos de colaboración y la concertación con administraciones territoriales y sectores productivos, así como una estrategia logística nacional realizada en colaboración con las comunidades autónomas y el sector, con un programa de 66 actuaciones (18 prioritarias) y con una inversión prevista, al menos sobre el papel, de 8.000 millones.
Inversión real
De momento, la inversión real inmediata del Ministerio, la del año en curso, ofrece un pulso realmente débil. Fomento adjudicó contratos de obras de infraestructuras por un importe 587,6 millones de euros durante los nueve primeros meses del año, lo que supone una reducción del 70,3% respecto al mismo periodo de 2012. Estas cifras implican que, entre los pasados meses de enero y septiembre, la contratación de obras públicas por parte del Ministerio de Fomento se redujo en casi 1.400 millones de euros respecto a un año antes.
Si el Ministerio mantiene durante el resto del año el mismo ritmo de contratación que hasta julio, 2013 cerrará con un nuevo mínimo histórico de adjudicación de obras de alrededor de 800 millones de euros y encadenará así cinco años de retrocesos. Este importe supone una contracción del 92% respecto al máximo de 10.625 millones de euros que el Departamento adjudicó en el ejercicio 2008. En los nueve primeros meses de este año, el 89,2% del total de obra contratada correspondió a las empresas públicas dependientes de Fomento, de forma que el Ministerio sólo promovió directamente trabajos por unos 63 millones.