El Gobierno mantendrá el ritmo inversor de los años 2006 y 2007 en creación de infraestructuras
El conjunto de las partidas destinadas por los Ministerios de Fomento y Medio Ambiente a la creación de infraestructuras alcanza casi los 23.000 millones de euros, 2.000 millones más que el pasado ejercicio, lo que representa un crecimiento en términos reales del 15,3%. Esta cifra suma las inversiones previstas por el Ministerio de Fomento así como por sus empresas y entes. No se computan, sin embargo, las inversiones a ejecutar en 2008 por las concesiones de los contratos de construcción y explotación de la reforma de las autovías de primera generación, que en total alcanzarán cerca de los 6.000 millones de euros. Las cifras correspondientes a Medio Ambiente suman las inversiones que está previsto realizar directamente por el propio Ministerio, junto con las de sus Organismos Autónomos y las Sociedades de Aguas.
El ministerio de Fomento tiene previsto invertir en 2008 por gestión directa 5.434,41 millones de euros, superando en un 4,1% el importe del pasado año. Sus empresas aumentarán la dotación para inversiones un 11%, hasta llegar a los 9.613,65 millones de euros. Merece especial atención la actividad prevista por la SEITT (Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre), que alcanzará en 2008 una disponibilidad para inversiones de 2.777 millones de euros netos, lo que supera en un 44,2% lo destinado a inversiones por esta sociedad pública el pasado año. Con todo ello el conjunto de inversiones del Grupo Fomento para el año que viene se sitúa en 17.825 millones de euros, casi un 13% más que en 2007.
Al Ministerio de Medio Ambiente se le adjudican 5.072,59 millones de euros para inversiones reales, superando en un 25,4% el importe del año pasado. La gestión directa del ministerio crecerá un 17%, llegando a 1.532,66 millones, mientras que a sus organismos autónomos se destina una cantidad similar a la de 2007, 1.054 millones.
Este presupuesto puede considerarse, en el aspecto de las inversiones en infraestructuras, anticíclico, puesto que aumenta los recursos destinados a obra pública incluso en un año electoral, gracias en gran medida a la existencia de proyectos derivados de la planificación ya existente. Si a esta previsión de inversión se suma la buena marcha de la licitación en el año 2006 y en lo que va de 2007, y al excelente grado de cumplimiento del PEIT que ha sido ejemplar en 2005 y 2006, incluso llegando a superar los objetivos, puede esperarse que la obra pública inducida por la Administración Central mantenga un crecimiento en torno al 5 ó 6%, similar a los crecimientos de los últimos años.
Fuente: elaboración propia.