España es el país de la Unión Europea cuya economía depende más del sector de la construcción, según Eurostat
Por otro lado, el Valor Añadido Bruto (VAB) -que incluye el efecto de los impuestos y las subvenciones- de la construcción en España en el primer trimestre del año fue de 27.656 millones de euros, un 8% menos que en el año anterior. Desde 2006 y hasta junio del año pasado, en términos absolutos, España era el país europeo con mayor producción. Hoy lo supera Francia, aunque el tamaño de su economía es 1,8 veces mayor que la española, y la dependencia del ladrillo no es la misma, ya que en Francia la construcción representa el 5,9% de su PIB.
Según ha concluido Eurostat, las cifras de España todavía están lejos de converger con la media europea. Tanto en la zona euro como en la Europa de los Veintisiete el peso del sector es del 5,8%. Sólo en un país la construcción tiene una mayor importancia que España dentro de su economía. Se trata de Rumania, con grandes desarrollos de infraestructuras y con un particular boom inmobiliario, que también ha quedado en punto muerto por la crisis financiera.
Ajuste y convergencia con la media europea
Fuentes empresariales sostienen que tras este 'proceso de ajuste' la tendencia va a ser la de ir convergiendo con la media de la eurozona. Sin embargo, señalan que hay 'factores estructurales' que explican que la construcción esté algo por encima del resto de países. Y señalan dos: la necesidad de infraestructuras y la fortaleza del sector turístico, muy ligada a la demanda de viviendas por parte de extranjeros.
Pero la recesión ha frenado este efecto, al menos por ahora. La patronal de las grandes constructoras, Seopan, prevé que la promoción de viviendas no se recupere hasta 2011. Y para ese año, hasta donde llegan sus proyecciones, esperan un estancamiento: la construcción de pisos sólo crecerá un 0,1%.
Por el momento, la obra civil en España sigue muy por encima de las grandes economías. Según el grupo Euroconstruct, que agrupa a institutos tecnológicos de todo el continente, en Gran Bretaña, la inversión per cápita en infraestructuras es de 380 euros; en Alemania, de 600 euros; en Italia, de 710; en Francia, de 780, y en España, de 1.200 euros.
Fuente informativa: El País.