La demanda de vivienda se mantendrá gracias a la inmigración y a la incorporación de la mujer al trabajo
A pesar de las condiciones financieras menos holgadas, en 2006 el consumo de las familias registró una tasa de crecimiento algo menor que en 2005 y la proporción del ahorro de los hogares en relación con su renta disponible continuó cayendo. La desaceleración del crédito a las familias fue todavía modesta y afectó, sobre todo, a los préstamos destinados a la adquisición de vivienda, pero no bastó para quebrar la tendencia creciente de la deuda de los hogares. En las empresas, en cambio, el aumento de los tipos de interés apenas tuvo incidencia en el endeudamiento del sector.
Fernández Ordóñez consideró que “las entidades financieras habrán de ir limitando la importancia que en sus carteras crediticias ha tenido el sector inmobiliario en los últimos años, orientándose hacia ámbitos de actividad diferentes”.
Asimismo, rechazó cualquier posible paralelismo del mercado hipotecario español con el estadounidense, en particular en lo relativo a la financiación concedida a los segmentos de la población de una menor calidad crediticia y recordó que “los ratios de morosidad en el mercado hipotecario español están en niveles del 0,4%, frente al 4% en EE.UU., por lo que la información disponible para España no permite hablar de un mercado de este tipo”.
Fuente informativa: Europa Press y El Mundo.