Las cementeras advierten de que la reforma energética desangra a la industria
La caída de la demanda nacional se sitúa en valores de finales de los años 50 y 60
La patronal de los fabricantes de cemento de España, Oficemen, lamenta "enormemente" que el Gobierno haya presentado una reforma energética meramente recaudatoria que "desangra" a la industria cementera y advierte de las graves consecuencias que puede tener para el futuro del sector.
El directivo de la patronal cementera, Pedro Mora, reclama al Ejecutivo que valore las repercusiones de este "parche" y que los impuestos planteados hagan una exención con la industria, que tras esta reforma, alerta, dejará de ser competitiva.
En este sentido, señala que el sector cementero esperaba una reestructuración "de verdad" del sector eléctrico que acabase con el déficit de tarifa eléctrico y no una serie de medidas impositivas a corto plazo que "desangren a una industria herida".
Por ello, Mora solicita que se elimine el mercado del "pool", que se dejen de pagar primas "estratosféricas" a determinadas fuentes renovables, que se abandone un mercado eléctrico con un horario marginal que encarece la electricidad y se cree un "traje a medida" para la energía eléctrica industrial.
Todo ello a tenor de que los costes eléctricos tienen una repercusión para la industria cementera de entre el 18 y el 20 %, respectivamente.
Asimismo, asegura que con estas medidas la industria aportará aproximadamente 1.400 millones de los cerca de 2.700 millones que el Gobierno espera recaudar con la propuesta, que contempla la creación de siete tasas o impuestos.
En este contexto, Oficemen afirma que el proyecto de ley pone "la puntilla" para la deslocalización industrial de una industria que afronta además una caída de la demanda nacional hasta los valores que se registraban a finales de los años 50 y 60 y que con las exportaciones alcanza el 50% de su capacidad productiva.