Los expertos calculan que el tirón de la vivienda llegará a 2010
”La culpa la tienen los distintos organismos y algún que otro agorero que llevan diciendo durante los últimos tres años que esto se hundía, y aquí no ha pasado nada”, afirman en una constructora.
El año 2004 cerró con dos récords que sólo doce meses antes eran impensables: una revalorización de precios del 17,4% y más de 757.000 viviendas visadas; y en el ejercicio transcurrido entre abril de 2004 y marzo de este año se han visado ya 693.000 casas.
Y aunque hace semanas que desde distintos foros se anuncian los primeros síntomas de desaceleración, lo cierto es que aún no existen suficientes cifras que lo atestigüen. Sólo el Ministerio de Vivienda, al presentar en abril los precios del primer trimestre de este año, resaltó que había detectado un menor número de tasaciones respecto a 2004, “lo que prueba que ya se está frenando la actividad”, explicó entonces el director general de Arquitectura y Política de Vivienda, Rafael Pacheco.
Sin embargo, promotores, constructores y expertos discrepan sobre si se está enfriando o no el mercado. “Sólo sabemos a ciencia cierta que mientras en algunos puntos muy concretos el tiempo promedio de venta de una promoción se está dilatando, en otros, por el contrario, el mercado se muestra más dinámico”, resalta el director del Servicio de Estudios del BBVA, José Luis Escrivá.
Dada la confusión que podrían generar unas opiniones y otras, sobre todo teniendo en cuenta que todas están basadas más en sensaciones que en datos objetivos, cada vez son más frecuentes los estudios que, encargados por promotores, tratan de dilucidar qué puede pasar.
Así, los departamentos de análisis de BBVA, Analistas Financieros Internacionales y la empresa de estudios y valoraciones R. R. de Acuña y Asociados han elaborado sendos informes sobre la futura evolución de precios y actividad.
Los riesgos de endeudarse
Los tres coinciden en minimizar el impacto real que tiene sobre las finanzas de los hogares el constante aumento del endeudamiento. “Sólo las familias con menos recursos y sin estabilidad en el empleo tienen serios riesgos”, aclara Rodríguez de Acuña.
Tampoco se han cumplido las previsiones de subidas de los tipos de interés, lo que lógicamente ha retrasado el encarecimiento de los créditos hipotecarios. Además, a los estudiosos de este mercado no se les escapa que acaba de concluir un proceso de regularización de inmigrantes que supondrá la afloración de al menos 600.000 nuevos trabajadores, de los que un alto porcentaje se convertirán en breve en demandantes potenciales de casa.
Esta circunstancia, unida al peso que tienen las residencias vacacionales, es lo que hace que las proyecciones de demanda futura sean, en palabras de algunos analistas, “tan optimistas”. Para AFI, sólo la inmigración movilizará en el próximo quinquenio una demanda media anual de casas nuevas de más de 81.000 inmuebles.
Mientras, la demanda de segundas residencias alcanzará cada año las 177.746. Quiere esto decir que hasta 2010 calculan que la necesidad de pisos cubra una producción de casi 500.000 unidades.
Fuente informativa: Cinco Días.