Patronal y sindicatos llegan a un acuerdo sobre el nuevo convenio general del sector de la construcción
En primer lugar, se incorporan los programas formativos específicos de los puestos de trabajo y oficios más característicos del sector de la construcción (como: gerente, encofrador, ferrallista, alicatador, etc.), que en junio de 2005 aprobó la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Por otra parte, con el citado convenio se derogan los aspectos de seguridad e higiene contenidos en el capítulo XVI de la Ordenanza Laboral de la Construcción del año 1970. Éstos han sido sustituidos por normas relacionadas más directamente con las tecnologías que utiliza el sector en la actualidad y con cuestiones relativas a la seguridad del producto.
Por último, se establece la creación e implantación de la Tarjeta Profesional de la Construcción (TPC), que está estrechamente vinculada con la formación inicial en prevención de riesgos laborales y que deberán poseer todos los trabajadores del sector.
Precisamente será la Fundación Laboral de la Construcción la entidad que se encargará de emitir dicho nuevo carné. Hasta ahora, la entidad expedía, a instancias del propio sector, una cartilla profesional que, a partir de la entrada en vigor de la nueva ley de subcontratación y de la firma del nuevo convenio colectivo, se transformará en la Tarjeta Profesional mencionada.
Para obtener la nueva TPC, el trabajador habrá tenido que recibir como mínimo la formación inicial de prevención de Aula Permanente. La nueva tarjeta también incluirá la experiencia laboral del trabajador y cualquier otro tipo de formación recibida.
La Fundación Laboral de la Construcción espera que la nueva TPC se convierta pronto en la tarjeta de referencia del sector.
Según las cifras de 2006, casi 35.000 trabajadores del sector se formaron en seguridad y salud a través de la Fundación Laboral de la Construcción y en tres años se han triplicado los alumnos formados en dicha materia.
A medio plazo, el objetivo será ampliar las posibilidades de la tarjeta, de manera que, en la misma, figuren tantos datos del trabajador como él quiera, más allá de los conocimientos sobre la prevención de riesgos laborales, es decir, su carrera profesional y su formación.
En consecuencia, la tarjeta puede llegar a ser la herramienta de acreditación de la cualificación profesional de la construcción dentro del sistema nacional puesto en marcha para todos los sectores. De hecho, el objetivo es extender la implantación del carné a todos los oficios del sector y que el beneficiario pueda consultar su expediente laboral y cuantos datos le interesen en el portal de Internet que la Fundación Laboral de la Construcción lleva tiempo desarrollando.
La pretensión del sector es que el empleado pueda solicitar el carné profesional en los centros de la Fundación Laboral de la Construcción, así como en todas las asociaciones de la Confederación Nacional de la Construcción, y en las oficinas de Fecoma-CCOO y de MCA-UGT.