900 11 21 21

L-J 9:00 - 19:00
V 9:00 - 15:00

El Empire State Building cumple 95 años: el hito que transformó la ingeniería civil en altura

La inauguración del Empire State Building en la década de 1930 supuso una revolución en la ingeniería civil. Su ejecución introdujo los principios de la producción manufacturera en la edificación en altura, redefiniendo la gestión logística, la optimización de plazos y la planificación de las estructuras urbanas contemporáneas.

Reportaje
Fuente -

Empire State Building,

ArchDaily,

ArchEyes,

Revista Minerva,

E-zigurat,

Infobae ,

Punto Convergente (UCA),

Report News México

El 1 de mayo de 2026, el inmueble cumplió 95 años desde su inauguración oficial. El activo mantiene su registro de ocupación y volumen de visitas anuales que, de acuerdo con los datos de sus empresas gestoras, lo sitúan como la atracción turística con mayor afluencia de Nueva York por cuarto año consecutivo. El aniversario invita a analizar una ejecución constructiva que supuso un hito para la edificación desde la perspectiva técnica actual.

Todo empezó como una competición de promoción inmobiliaria. A finales de los años veinte, John Jakob Raskob, alto directivo de General Motors, y Walter Chrysler, de la corporación automovilística homónima, iniciaron una carrera comercial por levantar el edificio más alto de Nueva York. Con el proyecto de Chrysler ya en marcha, Raskob reunió a un grupo de inversores, encargó el diseño al estudio de arquitectura Shreve, Lamb & Harmon y adquirió el emplazamiento del antiguo Hotel Waldorf-Astoria, en la Quinta Avenida con la calle 34, en el Midtown Manhattan.

Un proyecto diseñado en dos semanas y levantado en trece meses

William F. Lamb, el arquitecto principal del estudio, realizó los planos de distribución en dos semanas. Las instrucciones del promotor fijaban un presupuesto cerrado, un máximo de 28 pies entre ventana y pasillo, la mayor cantidad de plantas posible y una fecha de entrega inamovible: el 1 de mayo de 1931. El plazo total sumaba un año y seis meses desde los primeros bocetos. La excavación comenzó el 22 de enero de 1930 y la construcción de la estructura arrancó el 17 de marzo de ese mismo año.

Más de 3.400 trabajadores diarios participaron en las obras, logrando levantar hasta cuatro plantas y media por semana en los periodos de mayor actividad. La estructura principal quedó completada en septiembre de 1930, 23 semanas después del inicio de los trabajos. El edificio abrió sus puertas tras 410 días de ejecución. El coste total ascendió a 40,9 millones de dólares, situándose por debajo del presupuesto inicial estimado en 50 millones. Para alcanzar esa velocidad de ejecución, Lamb aplicó a la construcción en altura los principios de la cadena de montaje de la industria manufacturera, coordinando el suministro logístico de materiales para su instalación inmediata.

Art Déco, retranqueos y la silueta de un lápiz

El diseño del edificio responde a la normativa urbana de su época. La regulación de zonificación de Nueva York de 1916, aprobada para garantizar la entrada de luz natural a la vía pública, obligaba a las estructuras en altura a retranquearse progresivamente a medida que crecían. El estudio diseñó la torre con un perfil escalonado que reduce su sección gradualmente desde la base hasta la aguja. El resultado constructivo se adscribe al estilo Art Déco, caracterizado por líneas verticales que enfatizan la altura, ornamentación geométrica en la fachada, revestimiento de piedra caliza de Indiana y granito, y un total de 6.514 ventanas.

Para la ejecución de la obra se emplearon 57.000 toneladas de acero estructural, 10 millones de ladrillos, 210 columnas de cimentación ancladas en la roca de granito de Manhattan y cerca de 1.900 kilómetros de cable de ascensor. El edificio consta de 102 plantas y alcanza los 381 metros de altura hasta la cubierta, llegando a los 443 metros si se contabiliza la antena. En el momento de su inauguración era el inmueble más alto del mundo, registro que mantuvo durante cuarenta años hasta la finalización de la torre norte del World Trade Center en 1971.

Un símbolo que tardó en rentabilizarse

La apertura del 1 de mayo de 1931 coincidió con los efectos económicos de la Gran Depresión, lo que provocó que gran parte del espacio destinado a oficinas permaneciera sin arrendar durante sus primeros años de actividad, recibiendo críticas en los medios de comunicación de la época por su baja ocupación inicial.

La dirección del inmueble encontró en el observatorio de la planta 86 una vía de ingresos complementaria mediante el cobro de diez centavos por el acceso a los telescopios de la ciudad. Durante los primeros seis meses, este espacio recaudó más de 3.000 dólares. Esta vía de negocio comercial permitió el mantenimiento operativo del edificio hasta la estabilización de los indicadores económicos del país.

Con el tiempo, el Empire State se integró en la cultura popular y cinematográfica, apareciendo en más de 250 producciones audiovisuales. Asimismo, el Instituto Americano de Arquitectos lo incluyó en la primera posición de su listado de edificaciones de referencia en Estados Unidos.

Noventa y seis años después, sigue evolucionando

En 2009 se ejecutó una inversión de 65 millones de dólares inyectados en actuaciones de eficiencia energética que permitieron al inmueble obtener la certificación LEED Gold (Leadership in Energy and Environmental Design), un reconocimiento técnico enfocado en la sostenibilidad para edificios históricos. Los trabajos incluyeron la restauración del vestíbulo Art Déco y la actualización técnica de los observatorios de las plantas 86 y 102.

Para conmemorar el 95 aniversario, la empresa propietaria Empire State Realty Trust desarrolla a lo largo de 2026 un programa de actividades y encuentros en sus instalaciones. Estas acciones comerciales confirman la vigencia de una infraestructura que destaca en la historia de la edificación como un ejemplo de optimización de plazos, gestión presupuestaria y desarrollo de ingeniería estructural.

 

Suscríbete gratis a nuestros boletines de noticias.

=

CLÁUSULA DE PROTECCIÓN DE DATOS:

  • Responsable del tratamiento: FUNDACIÓN LABORAL DE LA CONSTRUCCIÓN.
  • Finalidad del tratamiento: mantener al usuario informado sobre la actualidad de la FUNDACIÓN LABORAL DE LA CONSTRUCCIÓN y del sector de la construcción.
  • Legitimación: consentimiento del interesado.
  • Destinatarios: Sus datos no van a ser cedidos a terceros, salvo que exista una obligación legal. Sólo podrán ser tratados por colaboradores de la FUNDACIÓN LABORAL DE LA CONSTRUCCIÓN para la gestión de sus sitios web.
  • Derechos de los usuarios: ejercicio gratuito de derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación del tratamiento y portabilidad de los datos tal y como se describe en la información adicional. Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en el siguiente enlace.

He leído y acepto la política de protección de datos.

Para no volver a recibir el boletín puedes darte de baja AQUÍ