El sector de la construcción demanda más inversión en obra pública y ayudas para disminuir el stock de viviendas sin vender
El presidente de la CNC, Juan F. Lazcano, propuso, ante la crisis actual, la toma de acciones en política fiscal y de inversión, cuyos efectos se orienten al corto plazo, para activar tanto la edificación como la obra pública. Respecto al sector residencial advirtió que es fundamental activar la demanda real y dar salida al stock existente actualmente de casas construidas y no vendidas, cuestión en la que ahondó el presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), José Manuel Galindo, para quien “si no se toman medidas, el excedente de viviendas, no se absorberá hasta 2014 o 2015”. La ministra del ramo animó a los constructores a que hagan uso de las ayudas ya aprobadas, y anunció que los avales del Gobierno para avalar el 50% del importe de los nuevos préstamos para compra de VPO en el marco del Plan estatal de la Vivienda 2009-2012 estarán disponibles “en pocos días”.
En cuanto a la actividad de obra civil, y con el fin de evitar la ruptura del ritmo inversor en los últimos años, el presidente de la CNC abogó por activar el ritmo de las obras en ejecución, licitar a partir de 2010 cuantas actuaciones sean susceptibles de colaboración público-privada y aumentar en conjunto la inversión entre 2009 y 2012, en una cuantía de 22.000 millones de euros, equivalente a la reducción de fondos comunitarios.
Colaboración público-privada
La cuestión de la apelación a la colaboración público-privada centró la mayoría de las intervenciones sobre obra civil. Los representantes del sector propugnaron un reparto equilibrado de riesgos entre la parte pública y privada y, especialmente, la pronta solución a los principales problemas existentes, como son tanto la imputación al concesionario del coste final de las expropiaciones, como las nuevas normas contables que, para el sector concesional “son un desastre”, puesto que pueden obligar a la quiebra contable de las nuevas concesiones por tener que aflorar importantes pérdidas en los primeros años, al no poder amortizar el coste de la construcción y de las expropiaciones a lo largo de la vida del contrato. También se abordaron la actual problemática que actualmente dificulta alcanzar la financiación necesaria, y la existencia de riesgos que antes no se contemplaban –tales como el riesgo de tráfico o el acortamiento de los plazos de financiación-, y se abogó por recurrir con mayor frecuencia tanto a los avales del Estado, como a los créditos participativos públicos para hacer viables muchos proyectos CPP, que en la actualidad tendrían problemas para alcanzar financiación.
El ministro de Fomento cerró el encuentro con una serie de promesas concretas. La de acelerar la revisión del PEIT, para dar mayor cabida y protagonismo a la colaboración privada; la aceleración de plazos y la eliminación de trámites en los procesos de licitación y adjudicación; y la de profundizar en los sistemas CPP y compartir riesgos de modo sensato, determinando con claridad cuáles serán imputables -y en qué medida- a cada parte.
Fuente informativa: Elaboración propia.