Los recortes en la inversión en infraestructuras perjudican al sector, al empleo y a la economía, según la CNC
El plan de ajuste con que el Gobierno pretende reconducir el déficit público, que en 2009 cerró con un récord de crecimiento del 11,4%, incluye ajustar en 50.000 millones el gasto de las administraciones públicas en el periodo 2010-2013. El recorte anunciado para este año 2010 es de 5.000 millones, e incluye reducciones significativas tanto en gasto como en inversiones. De estos 5.000 millones Fomento deberá absorber la mitad, unos 1.760 millones en el gasto asignado directamente al ministerio en los Presupuestos recién aprobados, más otros 1.230 millones en gastos financieros, entre los que cuentan los préstamos, subvenciones y aportaciones de capital a organismos públicos. Las partidas más afectadas serán las aportaciones de capital a empresas públicas como ADIF o Renfe y los créditos para concesiones de obra pública. El propio ministro José Blanco ha reconocido recientemente que este plan de ajuste le obligará a reprogramar los objetivos de su departamento.
La mayor parte del recorte en gasto no financiero corresponde a los dos ministerios inversores por excelencia: Fomento, con 529 millones, y Medio Ambiente, con 326 millones. Los tres ministerios que sufren mayor recorte en términos relativos son Vivienda, con casi el 10%, Medio Ambiente, con el 8,75%, y Fomento, con cerca del 7%.
La CNC defiende la conveniencia de aplicar “una sana combinación de inversión en infraestructuras y rigor presupuestario” y muestra su preocupación por el hecho de que en vez de incidir en el recorte del gasto no productivo, el plan del Gobierno reduzca la inversión en infraestructuras. Sin embargo, también ha destacado el esfuerzo que está realizando el titular de Fomento, José Blanco, para lograr sostener la inversión y asegurar el pleno respaldo de las empresas del sector a la hora de participar en la financiación de obra pública siempre que se den las garantías necesarias.
Fuente informativa: Europa Press, El País y elaboración propia.