Madrid, la Comunidad con mayor índice de solicitudes de TPC
La Fundación Laboral ha homologado la formación de PRL impartida por cerca de 800 entidades
Más de 22.700 trabajadores del sector de la construcción solicitaron la Tarjeta Profesional de la Construcción (TPC) en la región de Madrid, lo que la sitúa como la Comunidad Autónoma con mayor índice de solicitudes, de las 110.200 registradas en toda España. Le sigue Andalucía, con 19.300 peticiones de TPC; Galicia, con 11.600; Comunidad Valenciana, con 10.000; y Castilla y León, con 7.700.
El IV Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción (2007-2011) establece que sea la Fundación Laboral la entidad encargada de la implantación, desarrollo y divulgación de la Tarjeta Profesional de la Construcción, que será obligatoria a partir del 1 de enero de 2012.
La TPC es un documento mediante el cual se acreditan, además de su experiencia laboral y otros datos, la formación recibida por el trabajador del sector en materia de prevención de riesgos laborales, tanto la inicial de ocho horas de duración (denominada Aula Permanente de Prevención), como la de segundo ciclo, de acuerdo con lo indicado en el citado Convenio General.
Hay que destacar que la Fundación Laboral ha dedicado un importante esfuerzo durante este año 2009 a la homologación de la citada formación en prevención de riesgos laborales que imparten otras entidades formativas. En total, ya hay casi 800 entidades que tienen el Sello de homologación de dicha formación, que permite a los trabajadores de la construcción obtener la TPC.
Ventajas de la TPC
Entre las ventajas de ser titular de la Tarjeta Profesional de la Construcción destacan: la exención del periodo de prueba en los contratos fijos de obra u otra modalidad de contrato temporal para los trabajos de su categoría profesional, y siempre que acredite su cumplimiento en cualquier empresa anterior; la validez del reconocimiento en materia de vigilancia en la salud con el límite de un año para el mismo puesto o actividad; acceder a la información que figure en su expediente y obtener las certificaciones relativas a la misma.
De esta manera, las empresas también disponen de un soporte que les permite certificar, entre otras aspectos, que sus trabajadores poseen, como mínimo, la formación inicial en materia de prevención de riesgos laborales y constatar que los trabajadores pertenecientes a las empresas subcontratistas tienen la mencionada formación.