Las Organizaciones “son lo que son las personas que la componen”
Se sabe y se propaga que las Organizaciones “son lo que son las personas que la componen”. Y las Organizaciones actuales están siendo zarandeadas por el mercado que evoluciona a ritmo vertiginoso. Y el mundo de la construcción ha vivido y vive esta realidad con mucho padecimiento.
Y sin embargo no es frecuente que dediquemos tiempo y economía a desarrollar estas Organizaciones y a sus personas para que se adapten con flexibilidad a estas nuevas condiciones contextuales.
Comentamos en voz alta que el aprender es importantísimo y olvidamos con frecuencia que solo podemos aprender aquello que todavía no hemos incorporado en nuestro saber y en nuestro saber hacer. Aprender suele conllevar esfuerzo y repetición.
Damos importancia al hecho de gestionar el tiempo y no nos damos cuenta que el tiempo es un recurso y que lo único que podemos hacer es gestionarnos a nosotros mismos en el tiempo que hay (86.400 segundos diarios).
Se nos llena la boca al referirnos a la inteligencia emocional sin prestar atención al hecho de que las emociones son una herramienta maravillosa que utilizamos para relacionarnos con el mundo que nos rodea. Las emociones son “mensajeros” del inconsciente y con mucha frecuencia no les prestamos ninguna atención y además muchas veces las negamos.
Alardeamos que lo que mantiene a una Organización en el Mercado es que el cliente tiene necesidades, sin embargo lo olvidamos muy rápidamente y nos enfadamos cuando los clientes llaman por teléfono o vienen con algún problema que no esperábamos.
Una organización se mantiene en el tiempo porque los Clientes tienen algún tipo de carencia que quieren cubrir. Y acudirán a los profesionales que lo hagan lo más eficientemente posible.
Cuando una organización propone contratar a un profesional muy pocas veces es consciente de que lo hace porque tiene una carencia (en relación a prestar un servicio a los Clientes). Y que lo que necesita esa Organización, especialmente en el contexto de la construcción, es un profesional cualificado no solamente a nivel técnico sino en el trato con la personas (Clientes externos y Clientes internos).
Ni que decir de los MANDOS de estas Organizaciones que son modelos de funcionamiento para todo el Personal de la Empresa. ¿Están estos MANDOS preparados para dirigir eficientemente a las personas de su Organización en el actual y futuro contexto de mercado?
¿Cuál es el tipo de formación y preparación que han recibido y reciben estos Mandos Intermedios?
La Fundación Laboral de la Construcción trabaja para elevar el nivel de cualificación de los profesionales de la construcción. Y el PADM (Programa Avanzado de Desarrollo para Mandos Intermedios) está diseñado para cubrir tres áreas de capacidades claves que un MANDO ha de tener siempre en perpetuo desarrollo:
- Habilidades de liderazgo que potencien el crecimiento y la maduración de la personas de los Equipos de Trabajo.
- Asumir la responsabilidad de la consecución de los objetivos y alcanzar los niveles óptimos de rendimiento y productividad del Equipo de Trabajo.
- Capacidad de influir y persuadir solucionando los conflictos que se activen en el Equipo de Trabajo a través de realizar comunicaciones eficientes.
Para más información visitar el siguiente enlace: PADM (Programa Avanzado de Desarrollo para Mandos Intermedios)