Con la reforma de las políticas activas de empleo aprobadas el viernes se prestará una atención más personalizada a los parados
Sus objetivos son situar a los desempleados en el centro del sistema, fomentar la cultura emprendedora y fortalecer los servicios públicos de empleo para, a la vez, potenciar la colaboración privada en la intermediación. Las medidas aprobadas quieren combinar el corto plazo a través de un plan de choque, con el medio plazo, a través del establecimiento de una Estrategia Española de Empleo, que se concretará cada año en un Plan anual de Política de Empleo, que contendrá las acciones y medidas de las políticas activas de empleo que determine en cada momento el Sistema Nacional de Empleo.
La estrategia antes mencionada será aprobada por el Gobierno, elaborada con la participación de los interlocutores sociales y la colaboración de las CC.AA., que serán quienes gestionen el nuevo sistema con mayor flexibilidad y adaptación. Con esta iniciativa se pretende personalizar la atención a los parados, a partir de que cada uno de los registrados en las oficinas públicas de empleo cuente con un itinerario en el que se diseñe la trayectoria a seguir por el parado, para que encuentre trabajo cuanto antes. Este itinerario, que se irá implantando progresivamente hasta 2013, determinará qué servicios tendrá que utilizar obligatoriamente el desempleado (cursos de formación, orientación laboral, reciclaje profesional, motivación para el autoempleo, etc.). Uno de los objetivos de esta reforma es, por tanto, aumentar el control a las personas paradas, de modo que puedan ser sancionadas si rechazan seguir las instrucciones de los Servicios Públicos de Empleo.
Importancia de la FP
En nuevo sistema deberá garantizar la igualdad de acceso, la cohesión social y complementar adecuadamente la unidad de mercado con la diversidad territorial. En este sentido, uno de los principales objetivos es regular los derechos, suprimir programas obsoletos y redefinir las políticas activas, incorporando a ellas la Formación Profesional, afianzando el funcionamiento de los IV Acuerdos de Formación Profesional e iniciando de inmediato negociaciones para un nuevo Acuerdo.
Una de las novedades más importantes de este RDL es la creación de un nuevo fondo para “tener mayor capacidad de respuesta en situaciones de acusado incremento del desempleo”, que, aunque aún no tiene asignados recursos, según ha explicado el ministro de Trabajo, se nutrirá de “remanentes presupuestarios del Servicio Público de Empleo y, en el caso de políticas de formación para el empleo, cuando se produzca una recaudación superior a la presupuestada”.
UGT se ha manifestado por boca de su secretario de Acción Sindical, Toni Ferrer, quien considera que esta reforma es un paso importante, resultado del diálogo social, que permitirá empezar a afrontar en mejores condiciones la lucha contra el desempleo y la lucha por favorecer y atender mejor a las personas desempleadas”. Por su parte, CCOO ha valorado también positivamente esta reforma de las políticas de empleo, porque “supera la desconexión y el aislamiento” de los programas de formación y, aunque ha advertido que los 1.500 nuevos orientadores para los servicios públicos de empleo no son suficientes, considera positivo que “plantee un mayor grado de coordinación entre el Gobierno y las CC.AA., para garantizar la cohesión social y la complementariedad entre distintas administraciones”.
Fuentes informativas: Ministerio de Trabajo e Inmigración, El País, Europa Press y elaboración propia.