Un monitor de Andalucía propone un nuevo sistema de seguridad colectiva
Su autor, Antonio Bravo, es monitor en el centro de formación que la Fundación Laboral de la Construcción tiene en Málaga y decidió poner en marcha esta idea por el alto riesgo que corren los encofradores, “que son los más desprotegidos de una obra”.
Ahora mismo, este novedoso sistema de seguridad, denominado Bramar, está en fase de homologación. Se trata de un medio de protección colectiva inédito.
El invento, según su autor, surge como un esfuerzo para intentar reducir al máximo los accidentes en el sector de la construcción. Antonio Bravo asegura que su futura implantación mejorará la protección de todos los profesionales que trabajan en una obra y supondrá un avance en los actuales sistemas de protección colectiva.
Las ventajas que ofrece el sistema Bramar son múltiples. Permite proteger tanto las posibles caídas de personas a distinto nivel, como las de objetos (bovedillas, tablas, etc.) de tamaño superior a 10 cm. Otra ventaja es que el montaje se puede realizar por un solo operario, siempre desde el suelo e independientemente de la altura del forjado, con la tenaza y la pinza. A su vez, al ser un sistema colectivo, admite trabajar libremente y facilita la movilidad cuando hay varios operarios trabajando en la misma zona. Además, se puede usar con casi la totalidad de los forjados disponibles en el mercado. Este sistema está compuesto por cuatro elementos especiales: anclaje, tenaza, red de protección y pinza.