La ingeniería ferroviaria de alta velocidad española, uno de los sectores industriales con mayor potencial de internacionalización
Proyectos como el AVE de La Meca a Medina, el contrato más importante logrado hasta ahora, insufla oxígeno a la industria española
A comienzos de este año se firmaba en Riad el contrato de construcción y posterior explotación de la línea ferroviaria de Alta Velocidad (AVE) La Meca-Medina, un proyecto presupuestado en 6.736 millones de euros. El contrato fue adjudicado en octubre de 2011 a un consorcio de empresas españolas y es un proyecto histórico, dado que es el mayor logrado en el exterior y el primero que supondrá la construcción de un AVE completo fuera de España.
El proyecto va a ser ejecutado por el consorcio hispano-saudí Al Shoula Group, en el que participan doce empresas españolas: Adif, Cobra, Consultrans, Copasa, Dimetronic, Imathia, Inabensa, Ineco, Indra, OHL Internacional, Renfe y Talgo.
Sin duda, esta adjudicación muestra una vez más el alto nivel internacional de la ingeniería española y pone de manifiesto que el modelo de alta velocidad español es un ejemplo de excelencia exportable a otros países.
Este proyecto va a significar un importante reto tanto por temas técnicos, tales como las condiciones climatológicas y de entorno desértico, como por el perfil de la demanda, con un incremento exponencial del número de viajeros en la época de peregrinación. El servicio a los peregrinos es clave, ya que se esperan más de 160.000 viajeros diarios en los periodos punta. En cualquier caso, tanto Medina como La Meca reciben cada una a unos 2,5 millones de fieles por año.
El proyecto consiste en la ejecución de la línea de ferrocarril de alta velocidad entre las ciudades de La Meca y Medina, con una longitud 450 km de vía doble para velocidades de 320 km/hora. El trayecto tendrá estaciones en La Meca, Jeddah, la Ciudad Económica del Rey Abdullah (KAEC), el aeropuerto internacional de King Abdulaziz en Jeddah y la ciudad de Medina.
El contrato incluye el diseño y construcción de la superestructura y sistemas ferroviarios; el suministro de 36 trenes de alta velocidad diseñados para velocidades de hasta 300 kilómetros por hora y la opción de compra de otros 20 trenes más durante el período de operación y su mantenimiento. También abarca la operación y el mantenimiento de la línea por un período de doce años con opción a prórroga.
España ganó la adjudicación compitiendo con otros consorcios europeos gracias al trabajo realizado y la experiencia acumulada en las líneas españolas, ya que nuestro país se ha situado en la actualidad como referencia en alta velocidad, siendo sus empresas líderes mundiales de los diferentes subsectores en los que se estructura este modo de transporte.
Pero además, hay varios proyectos más en marcha de Alta Velocidad en las que están involucradas empresas españolas. El Gobierno quiere repetir el mismo esquema del llamado "AVE de los peregrinos" y por ello está impulsando la creación de un consorcio internacional de empresas españolas para optar al contrato de construcción y gestión de la línea ferroviaria de Alta Velocidad que Rusia prevé construir entre Moscú y San Petersburgo. Los Ferrocarriles Rusos se encuentran inmersos en un ambicioso proceso de modernización que contempla inversiones por valor de 450.000 millones de dólares (unos 340.000 millones de euros) hasta el 2030 en los distintos ámbitos de gestión de su sistema ferroviario.
También en esta línea, el Ministerio de Fomento está poniendo en marcha otro consorcio público-privado para optar a la construcción y operación del tren de alta velocidad (AVE) entre Río de Janeiro y Campinas, con 13.000 millones de inversión. La primera fase de este contrato, relativa a la operación y mantenimiento del tren, saldrá a licitación previsiblemente a principios del año 2013.
En la actualidad, Brasil constituye uno de los objetivos fundamentales de política exterior para el sector público y privado de infraestructuras español, ya que cuenta con un plan de inversión de 53.000 millones de euros para los próximos años y que, además del AVE, prevé sacar a concurso la renovación de 21 puertos y de 14 aeropuertos.