Un palacio vasco del S.XVIII obtiene la calificación energética A gracias a varias actuaciones de rehabilitación
Se ha convertido en una construcción eficiente, que produce cerca del 80% de la energía que necesita
M2arkitektura
¿Cómo puede un palacio del XVIII conseguir la mayor certificación energética que existe en edificación? ¿Cómo puede producir hasta el 80% de la energía que consume el edificio? La respuesta está en la rehabilitación energética. Nos lo cuenta Maixi Maruri, arquitecto responsable del proyecto de rehabilitación con el que la Casa Palacio ‘San Cristobal’ de Zalla (Vizcaya) ha obtenido la calificación energética A.
Desde hace varios años la edificación principal de la casa palacio solariega estaba deshabitada y en mal estado y Maixi recibió el encargo de ponerla en valor con criterios de eficiencia energética para que los futuros propietarios tuvieran unos gastos energéticos bajos fruto de un edificio sostenible.
Debido a las dimensiones del edificio se optó por la reconstrucción de la edificación y crear cuatro viviendas de dos dormitorios y dos dúplex que comunican, comunicando la segunda planta con la planta bajo cubierta.
Se ha tendido a respetar los elementos más representativos de este palacio del s. XVIII, conservando, por ejemplo, los muros de carga perimetrales y los huecos originales y recuperando otros, que estaban ocultos, al igual que la cubierta, ejecutada en madera laminada.
Maixi recomienda que a la hora de iniciar una rehabilitación de estas características en una vivienda lo primero es fijarse en las acciones de diseño pasivo que se puedan implementar en la edificación. En el caso de la construcción vizcaína se apostó por el aislamiento térmico reforzado en la envolvente, la utilización de carpinterías exteriores de alta calidad, “dos de las acciones que mejor resultado darán en términos de ahorro energético, apunta Maixi.
La incidencia en la masa térmica interior y la ventilación cruzada son otras de las medidas tomadas en diseño pasivo.
En cuanto al diseño pasivo, se ha escogido climatización basada en el uso de energías renovables para uso colectivo, utilizando una bomba de calor geotérmica- y una instalación de colectores solares para producción de ACS y calefacción que funcionan conjuntamente con un depósito de inercia de 1500l e intercambiadores de placas. La climatización se completa con un suelo radiante de última generación.
Entre los elementos innovadores introducidos destaca la instalación de un "free heating", aprovechando en los meses fríos la energía producida por el calentamiento de los colectores solares se produce un calentamiento gratuito de los suelos radiantes.
Todo esto ha permitido trasformar un palacio del s. XVIII en una construcción eficiente, que produce cerca del 80% de la energía que necesita el edificio.