Fecoma-CC.OO. y MCA-UGT presentan medidas para reducir el impacto en el empleo por la situación del sector
Respecto a las medidas que en materia de empleo se deben llevar a cabo, ambos sindicatos han señalado la necesidad de racionalizar la realización de horas extras. Según Fernando Serrano, secretario general de Fecoma-CC.OO.: “Actualmente, cada trabajador del sector realiza una media de dos horas extras. Ello repercute directamente en las cifras de siniestralidad y, además, el reducir una hora de cada uno de los 2.620.000 trabajadores actuales supondría salvar 270.000 empleos en estos momentos de crisis”. Para MCA-UGT, se trata también de una medida fundamental, “ya que -según sus estimaciones- podría generar unos 205.000 empleos. Para ello, es necesario que la Inspección de Trabajo intensifique su labor para evitar que se vulnere la ley en este capítulo y no se realicen más horas extras que las que marca la legislación”.
Por otro lado, Fecoma señaló que “la justicia social debe ser una realidad” y recordó que el Art. 161 de la Ley General de la Seguridad Social contempla la posibilidad de reducir la edad de jubilación a los 60 años: “Fecoma-CC.OO. y MCA-UGT caminan de la mano en una reivindicación que, tras las elecciones del mes de marzo, se va a poner sobre la mesa al Ejecutivo. Los beneficios de esta medida son la reducción de costes para la Seguridad Social en materia de prevención de riesgos laborales, así como recuperar otros 80.000 empleos”. MCA-UGT explica que “muchos trabajadores se ven abocados al paro a partir de esa edad porque los empresarios no los consideran productivos o encadenan bajas laborales (con la consiguiente merma de su pensión tras muchos años de cotización), y porque a esa edad son más propensos a sufrir accidentes de trabajo”.
MCA-UGT también reivindicó un gran pacto de Estado en torno a la vivienda, que priorice el impulso de la vivienda protegida, para compra o alquiler, de modo que favorezca el acceso a la vivienda y, al mismo tiempo, garantice un nivel de actividad “aceptable que permita un ajuste suave del sector”, explicó que “al igual que en procesos de reconversión de otros sectores fue necesario que los poderes públicos instrumentaran medidas para acometer esos ajustes y dar salidas a los excedentes laborales, es preciso que las Administraciones Públicas aborden y pongan en marcha herramientas para que el sector de la construcción residencial, pueda superar este bache, incluidas fórmulas que favorezcan la demanda”.
Asimismo, MCA-UGT demandó “una política industrial de índole interministerial que tenga en consideración un amplio abanico de factores, desde la formación profesional de los trabajadores hasta los aspectos fiscales, para que el sector compense la pérdida de actividad en el ladrillo”.
Pérdida de empleo
En el orden económico, Fecoma propone a la Administración impulsar la obra pública y poner freno a la especulación: “Se debe aprovechar el momento actual por el que atraviesa el sector para reordenarlo, mejorar sus defectos y reequilibrarlo con un número de trabajadores adecuados a las necesidades, pues el nivel alcanzado de 2.700.000 no se puede mantener. Aunque la destrucción de empleo no se ha manifestado aún de manera dramática, lo hará en los próximos meses”. Por ello, la Federación ha propuesto a la ministra de Vivienda la elaboración de un plan, que debe contemplar la creación de 250.000 viviendas anuales de protección oficial.
Por su lado, MCA-UGT defiende que “para evitar que la desaceleración se traduzca en más pérdida de empleo, las Administraciones Públicas –desde el Gobierno, hasta los ayuntamientos, pasando por los ejecutivos autonómicos y las diputaciones provinciales–, tienen que diseñar y ejecutar planes a largo plazo de infraestructuras, de edificación no residencial –colegios, hospitales, polideportivos, etc.–, de vivienda protegida, y de rehabilitación de viviendas que amortigüen los efectos de esa ralentización del segmento de construcción de vivienda libre”.
Fuentes informativas: Fecoma-CC.OO. y MCA-UGT.