La Generalitat Valenciana, a través de la Consellería de Economía y Empleo, no ceja en su empeño de que se reduzca la tasa de siniestralidad en la Comunidad Valenciana y, particularmente, en el sector de la construcción alicantino. Para ello, va a emprender una nueva estrategia que se basa en tres pilares básicos: crear un registro de empresas cumplidoras en materia de prevención de riesgos, que tendrán más puntuación a la hora de optar a los concursos de obra pública; reclamar al Gobierno central que convierta en ley el sistema bonus-malus para beneficiar o penalizar a las empresas de todos los sectores en función del índice de siniestros; y el tercer elemento, aún en fase embrionaria, que consiste en llevar a las construcciones a formadores en prevención de riesgos laborales que sean trabajadores con graves secuelas por haber sufrido un accidente en la obra. Un sistema similar ya ha sido implantado en algunas Comunidades Autónomas, con cierto grado de éxito, pero en el ámbito de la siniestralidad en el tráfico de vehículos turismos. La experiencia quiere aplicarse ahora al mundo laboral, concretamente a uno de los grandes focos de siniestralidad, como son las obras en fase de construcción, tanto las públicas como las privadas.
Desde la Consellería de Economía y Empleo no se ve con malos ojos este sistema, aunque admiten que todavía está en fase de estudio y ni siquiera ha sido planteado a los agentes sociales.
Fuente informativa: La Verdad.