La CNC pide a la Administración que salde cuanto antes la deuda que tiene con las empresas constructoras y la industria auxiliar
En el ámbito de la construcción, según una nota emitida por la CNC, “las organizaciones empresariales no pretenden planes de rescate, sino medidas de acompañamiento para que el nivel tecnológico y de innovación alcanzado en los últimos años, y su potencial generador y multiplicador de actividad económica y empleo, pueda aprovecharse para paliar, y luego para impulsar, los efectos de la recesión”.
Para ello, y como primera medida, los constructores creen que es necesario “poner freno al colapso que están experimentando las empresas constructoras y la industria auxiliar, bien por la deuda acumulada de las Administraciones Públicas, superior a 10.000 millones de euros, bien por los recortes drásticos de cobertura en los seguros de cobro de facturación, sin discriminar entre clientes solventes (como los públicos) e insolventes, o bien y análogamente, por las restricciones financieras que ahogan la tesorería de las empresas”.
A estos efectos, opinan que “es urgente establecer líneas de avales comerciales por parte de los instrumentos del Estado y de las Comunidades Autónomas para las empresas que ejecuten obra para las Administraciones Públicas y sus grupos de empresas”.
Un 60% menos de viviendas iniciadas en 2008
El sector de la construcción ha visto disminuida su actividad en un 5% en 2008 (10% en el subsector residencial) y se prevé un descenso del 10% en 2009 (25% en el subsector residencial). Esta caída de la actividad, que ya en 2008 tuvo un impacto negativo de más del 60% en el número de viviendas iniciadas (200.000 frente a 400.000 de demanda potencial), debe abordarse con dos tipos de medidas: las generadoras de actividad y las tendentes a disminuir el stock de viviendas existentes (1.000.000), y a dinamizar la demanda latente.
A las primeras pertenece el Plan Estatal de Inversión Local, que, según la CNC, es necesario complementarlo con un impulso de las inversiones públicas de los ministerios y consejerías inversoras, recurriendo incluso a la financiación público-privada, ya sea de carácter presupuestario (pago aplazado), o extra presupuestario (concesiones).
Para los empresarios también son claramente generadores de actividad “los programas de rehabilitación integral, de renovación urbana y de rehabilitación de viviendas y mejora de su eficiencia energética, previstos en el Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación 2009-2012, si la dotación económica a estos programas es significativa, y se acompaña de modificaciones fiscales (IVA reducido) que generen atractivo para las empresas”.
La disminución del stock de viviendas existentes y la dinamización de la demanda sólo puede lograrse, en opinión de la CNC, “a través de medidas financieras imaginativas por parte de las entidades, que permitan tanto rotar el crédito al promotor, como mejorar o complementar las condiciones a los adquirentes. Esta problemática financiera puede también afectar al éxito de la vivienda de protección oficial, por una parte si los convenios de financiación se apartan de la realidad y, por otra, si las Comunidades Autónomas no seleccionan las condiciones de solvencia de los posibles adquirientes, a los efectos de la posterior subrogación crediticia”.
Fuente informativa: Elaboración propia.