La construcción española pugna por ejecutar 1.800 kilómetros de AVE en India, con un tramo valorado en 900 millones de euros
La ingeniería y construcción española busca repetir en India el éxito alcanzado en Arabia semanas atrás con el proyecto del tren Medina-La Meca. El gigante asiático tiene en juego un corredor de alta velocidad que enlazará las ciudades de Delhi, Bombay y Calcuta a lo largo de 1.800 kilómetros de vía. El país cuenta ya con fondos del Banco Mundial para acometer buena parte de las obras y pretende valerse de la fórmula de colaboración público-privada para complementar esa ayuda.
Para un primer tramo entre Bhaupur y Khurja, de 350 kilómetros y valorado en unos 900 millones de euros, hay hasta cuatro grupos españoles en liza. OHL tiene ya la precalificación en el bolsillo, en alianza con la constructora india Punjlloyd, una de las cien mayores contratistas de obra civil internacional en 2011. En la misma situación se encuentran otros dos consorcios rivales: China Railway Engineering Corporation, en equipo con la firma local Soma, y el grupo de infraestructuras Larsen & Toubro, con sede en Bombay.
Hasta 13 consorcios más esperan aún confirmación del órgano promotor del proyecto, la estatal Dedicated Freight Corridor Corporation of India (DFCCI), para poder ofertar. Entre ellos figuran varios con capital español.
Alianzas
Isolux Corsán pujará con la india C&C, con la que firmó una alianza en septiembre de 2010 para buscar obra pública tanto en India como en las antiguas repúblicas soviéticas y en Oriente Próximo.
San José ha conformado un tándem con ECI, una de las tres mayores especialistas de India en la ejecución de superestructura ferroviaria. Además, atesora presencia tanto en autopistas como en proyectos energéticos.
Por su parte, la andaluza Aldesa tiene como pareja a Tata Infrastructure, filial del gigante industrial indio Tata, con amplias referencias tanto en ferrocarril como en autopistas.
Y, por último, la filial australiana de ACS, Leighton, ha presentado al concurso a sus subsidiarias en India y Malasia.
Al margen de esta fase del proceso habrían quedado otras dos constructoras españolas interesadas en el proyecto: Sacyr y Assignia. El grupo que preside Manuel Manrique tiene un acuerdo de colaboración con la constructora local Unity Infraproject, mientras Assignia se ha aliado con el grupo local KMC, asentado en Hyderabad.
Aumento de ventas en el exterior
Ante la caída de la actividad en el sector en el mercado interior, las constructoras han reforzado su apuesta por el exterior, por lo que de cara a 2012 las previsiones de DBK apuntan a un incremento de la facturación del 15%, hasta los 39.700 millones de euros de facturación.
Esta consultora prevé que la facturación internacional derivada de la actividad constructora experimente crecimientos del 20% en 2011 y del 23% en 2012, mientras que la aportada por las concesiones aumentaría un 2% en 2011 y 5% en 2012.
Por zonas geográficas, los países de Oriente Medio, Norteamérica, tanto Estados Unidos como Canadá, y algunos países de Sudamérica, como Brasil y Colombia, presentan un notable potencial de crecimiento para los operadores españoles.
Las constructoras españolas generaron en 2010 un volumen de negocio en el exterior de 28.927 millones de euros, el doble que en 2006 y el 12,5% más que en 2009.
La internacionalización del sector sigue recayendo en el grupo de operadores de mayor dimensión -cinco constructoras agrupan el 80% de la facturación-, si bien la orientación a mercados exteriores se ha extendido en los últimos años entre las compañías medianas.
Fuentes informativas: Cinco Días y Expansión.