Seopan pide cambios en los procesos de licitación de obras públicas ante el fuerte descenso de precios
Enrique de Aldama, presidente de la patronal de las grandes constructoras, Seopan, reclamó al Ministerio de Fomento cambios en los procesos de licitación de obras públicas ante el fuerte descenso de precios.
Y es que, según afirma Aldama, entre el presupuesto inicial y la adjudicación, el precio bajó de media un 26,1% en 2006, e incluso llegó al 35% en algunas obras licitadas por Medio Ambiente y Fomento; lo que supone hasta cinco puntos por encima del promedio del 21% de 2004.
Es por lo que Seopan ha pedido una solución para acabar con la 'lacra' de las denominadas 'bajas' en la contratación de la obra pública. Esto es, adjudicar contratos a un precio sensiblemente inferior respecto al del presupuesto con que se licita el proyecto.
Las empresas constructoras están de acuerdo con las concesiones privadas para la licitación de obra pública, pero no lo están tanto con el proceso de adjudicación. Así se lo hizo saber el presidente de Seopan, a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, durante la clausura de la Asamblea General de la patronal.
Fomento asume el reto
La ministra de Fomento, Magadalena Álvarez, replicó con rapidez y señaló que ella era la primera interesada en que no se produjeran este tipo de bajas. Además, reconoció que su Departamento 'no ha sabido solucionar' las tensiones que han introducido las bajas en el sector, con lo que recogió de nuevo 'el reto' lanzado por el sector. Admitió que, aunque adjudicar una obra a la baja 'puede parecer que va a salir más barata, en realidad es como hacer trampas al solitario'.
A pesar de estos contratiempos, Álvarez quiso dejar claro ante los empresarios de la construcción que el departamento que dirige ha creado nuevas fórmulas para evitar las bajas por adjudicación. El primer ejemplo lo hará con la licitación de los 6.400 millones de euros que se destinarán a reformar las autovías más antiguas de España.
Para el sector, las bajas constituyen una de las principales bazas para competir por las obras, pero actualmente el sistema complica tanto a la constructora que ejecuta la obra como a la Administración que la promueve. En la mayor parte de los casos, la obra que se adjudica a un precio mucho más barato respecto al del proyecto suele necesitar posteriormente una modificación del proyecto, con la consiguiente subida del precio y retraso de la ejecución.
En opinión de las constructoras, la forma más optima de atajar este problema sería establecer un porcentaje de baja razonable y aplicarlo a la media de las ofertas económicas que se presenten a un concurso de obra pública. La propuesta cuya baja sea inferior a dicho porcentaje sería considerada 'baja temeraria' y quedaría automáticamente descalificada del contrato.
En definitiva, piden un sistema que, manteniendo la competitividad del sector, adopte criterios más estrictos sobre la temeridad de las ofertas, permita eliminar las 'anormalmente bajas' y se garantice la normal ejecución de las obras.
Fuente utilizada: Cinco Días.