La Terminal T4 de Barajas cumple 20 años
La infraestructura que consolidó a Madrid como gran hub internacional afronta nuevas inversiones ante el crecimiento récord de pasajeros
Aena
La Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas cumple sus primeros veinte años de funcionamiento. El primer vuelo que se realizó desde la emblemática infraestructura fue el Iberia IB2640, con destino a Barcelona, que despegó de Madrid a las 5:30 horas del 5 de febrero de 2006.
Un día antes, el 4 de febrero, se inauguraba la Nueva terminal T4 del Aeropuerto con la asistencia de más de 1.000 invitados, entre representantes de instituciones públicas, Aena, aerolíneas, operadores comerciales, empresas que participaron en su edificación y otros estamentos y sectores de la sociedad.
La construcción de la Terminal T4 partió de la necesidad de ampliar las instalaciones ante el crecimiento del tráfico de pasajeros y la falta de capacidad del Aeropuerto de Barajas para poder atenderlos. Pero su edificación no fue sola; la terminal vino acompañada de otras nuevas infraestructuras, así como de avanzada tecnología, nuevos servicios, eficiencia, confort o experiencia del pasajero.
Un conjunto de actuaciones, con la T4 como abanderada, que permitió situar a España y a Madrid en el mapa internacional como "capital aeroportuaria del siglo XXI", favoreciendo también el desarrollo económico y social del país y de la Comunidad de Madrid.
En palabras de Javier Marín San Andrés, vicepresidente ejecutivo de Aena y consejero delegado de Aena Internacional, “la Terminal 4 de Barajas, la famosa T4 y su terminal Satélite, es una obra aeroportuaria icónica en España y en el mundo. Con ella, en estos 20 años, el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, la gran puerta de entrada entre Europa y Latinoamérica, ha dado servicio a cerca de 980 millones de pasajeros”. Sobre su futuro “Aena ya está preparando al Aeropuerto para las próximas décadas con un ambicioso y sostenible proyecto de ampliación, porque Madrid-Barajas es el aeropuerto con más capacidad de crecimiento en Europa, que albergará, además, el mayor parque solar fotovoltaico en un aeropuerto del mundo”.
Plan Barajas
En los años 90, Aena comenzó un ambicioso proyecto bajo la denominación de “Plan Barajas” que se materializó a finales de esa década en una primera fase del proyecto con la puesta en servicio de una nueva torre de control, una nueva pista -llamada en ese momento la tercera pista (18R-36L)- y las ampliaciones de los diques de las terminales T1 y T3.
La segunda fase del Plan Barajas se iniciaría a principios de los años 2000 con el objetivo de ampliar las instalaciones con nuevas terminales y la ampliación del campo de vuelo. Estas obras permitieron doblar la capacidad del Aeropuerto y pasar de 35 a 70 millones de pasajeros al año, así como extender la capacidad operativa a 120 operaciones a la hora.
Entre estas infraestructuras estuvo la construcción de la Terminal T4 y su edificio satélite T4S, nuevos aparcamientos y viales, 2 nuevas pistas de aterrizaje y despegue, nuevas plataformas para el estacionamiento de aeronaves, un túnel de servicios aeroportuarias para conectar las nuevas terminales bajo pistas o el soterramiento de la carretera M-111.
A estas se sumarían también importantes avances tecnológicos, muy innovadores para la época, como el tren automático sin conductor o Automatic People Mover, el primero en España; un sistema automático de tratamiento de equipajes, con 120 kilómetros de cintas transportadoras, también pionero en nuestro país, o el Centro de Gestión Aeroportuaria, el verdadero corazón del Aeropuerto desde el que se gestiona el tiempo real con el apoyo de 5.000 cámaras de seguridad.
La Terminal T4, la obra más emblemática
La Terminal T4 y su satélite T4S, cuya superficie total suma cerca de 800.000 m2, están pensadas como una única área terminal, con un edificio principal donde desarrollar los procesos de facturación, seguridad, recogida de equipajes y embarque de vuelos nacionales y Schengen y un edificio satélite para la operativa hub internacional. Concebida por los arquitectos Antonio Lamela y Richard Rogers, la Terminal T4 tiene entre sus características principales la luz, el color, la claridad espacial, y la funcionalidad, a las que se suma la calidez de materiales y su flexibilidad de adaptación ante futuras ampliaciones.
Pensada para el confort y un ambiente de sosiego previo al viaje, la Terminal tiene entre sus particularidades más sobresalientes la entrada de luz natural al interior, con paredes acristaladas y más de 550 lucernarios en T4 y 250 en T4S. Esta luz, junto a su característico degradado de colores, del azul en el norte a rojo en el sur, sirven también de guía al pasajero a lo largo de todo su recorrido hasta las puertas de embarque.
La T4, que tiene capacidad para atender hasta 10.400 pasajeros en hora punta, cuenta desde su apertura con avanzados sistemas tecnológicos y todos los servicios de un moderno edificio aeroportuario. Infraestructuras y servicios que durante estos 20 años de vida se han ido ampliando, mejorando y actualizando, introduciendo nuevos avances y digitalización con objeto de seguir ofreciendo al pasajero un servicio marcado por la calidad.
Durante estos últimos 20 años, Adolfo Suárez Madrid-Barajas ha vivido diferentes hitos para la infraestructura, como la llegada del metro y del tren de cercanías a la Terminal T4, que junto a la inauguración en 2022 de una nueva terminal de autobuses han permitido fomentar la intermodalidad y una modalidad sostenible.
El impulso de las Ciudades Aeroportuarias, uno de los proyectos estratégicos más punteros de Aena, con el desarrollo de actividades logísticas, aeronáuticas y de carga, hoteles, nuevos servicios u oficinas, entre las que estará la nueva sede de la compañía, ha sido otro de sus momentos a destacar. A lo que se suma la apuesta por la sostenibilidad y la innovación, con la construcción, entre otros, del mayor parque solar en un aeropuerto a nivel mundial o la implantación en toda la instalación de la conducción en remoto de las pasarelas de embarque de pasajeros. Un proyecto que ha sido pionero en el mundo.
Una Terminal muy galardonada
La Terminal T4 Barajas ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su arquitectura y diseño, entre los que se encuentran los más altos galardones internacionales en esta materia. Entre ellos destacan el “RIBA Stirling 2006” y el “RIBA European Awards 2006”, otorgados por el Royal Institute of British Architects; el “International Architecture Award”, por The Chicago Athenaeum en 2007; el “Mejor Nuevo Aeropuerto” por la revista Wallpaper en 2006; o a nivel nacional, el de “Mejor Edificio de Nueva Planta destinado a uso distinto de Vivienda 2006” del Ayuntamiento de Madrid;
Tras la apertura de la T4 el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas comenzó una larga carrera de premios por sus logros y operatividad, a los que se suman méritos por su excelencia, calidad, gestión medioambiental o sanitaria. Entre otros, cabe señalar los premios de Skytrax como “Mejor Aeropuerto del Sur de Europa” en varias ediciones o el de “Mejor Aeropuerto de Europa” dentro de su categoría, de la mano del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), en diversas ocasiones. En total, más de 50 premios o reconocimientos que avalan la calidad y evolución del Aeropuerto desde la creación de la Terminal T4.
El Futuro
Con un aeropuerto que se acerca de nuevo a su límite de capacidad de atención al pasajero, Aena ha planificado, de forma responsable, nuevas inversiones para el Aeropuerto AS Madrid-Barajas. Unas inversiones cercanas a los 4.000 millones de euros que permitirán a las aerolíneas operar de manera eficiente y a los pasajeros disponer de un servicio con altos estándares de calidad, al tiempo que afianza la posición de la infraestructura frente a otros hub internacionales.
Estas actuaciones se centran en dos ámbitos:
- La prolongación de las Terminales T4 y T4S, junto a sus correspondientes plataformas de estacionamiento de aeronaves, potenciando la operativa hub.
- La construcción de un edificio procesador frente a las Terminales T123 y la remodelación de las actuales terminales, lo que permitirá mejorar la calidad y eficiencia operativa y funcional de estas instalaciones.